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Celebrar y realizar

28 julio 2013

Acabo de escuchar en el informativo de Antena 3 (28-VII-2013) que los oficios por las víctimas del tremendo accidente ferroviario de Santiago Compostela se celebrarán mañana por la tarde. En el TD2 de TVE también se anunció que se celebraría el funeral en la catedral de Santiago ¿Desde cuándo se celebran las exequias fúnebres o los oficios religiosos a excepción de la Santa Misa? A ver si aprendemos, de una vez por todas, que estas ceremonias se ofician y, por ejemplo, los partidos de fútbol, se disputan o se juegan, y las reuniones se convocan o se mantienen. Poco tienen que celebrar los que no ganan y mucho menos quienes han perdido algún ser querido en un trágico suceso.

Poco a poco, con la connivencia de la RAE, estamos destrozando el lenguaje. En cualquier país sudamericano se habla mejor español que en España donde, cada día, reducimos el número de palabras de nuestro léxico habitual e introducimos modismos, la mayoría de los cuales no vienen a cuento y, por si fuera poco, se olvidarán con el paso del tiempo. En todo ello, la palma se la llevan dos verbos: celebrar y realizar.

Se celebra y se realiza casi todo. Se han convertido en verbos auxiliares para los redactores de informativos. Da igual una conferencia, una reunión  de ministros de la UE o cualquier acontecimiento deportivo. No sólo las alegrías. Por lo oído, también se celebran las tristezas, según las emisoras de radio y las distintas televisiones, que no se salva casi nadie. Algo parecido a lo que sucede en los periódicos con la hache de la tercera persona del pretérito del verbo haber. Se olvida casi por sistema.

Hay aspectos por los que la RAE no debería pasar. Dentro de poco, el superlativo más usado será lo siguiente. Se nos olvida que óptimo es mejor que muy bueno o buenísimo y pésimo peor que muy malo o malísimo. La ese de la tercera persona del indefinido la metemos en nuestras conversaciones porque sí. Ya no me diste la lata; me la distes, directamente.

Los medios informativos tienen obligación de cuidar el lenguaje y la Real Academia de vigilarlo. Incluso denunciar las equivocaciones flagrantes. De la misma forma en que hay consejos de informativos o de redacción, debería haberlos de conservación de lenguaje. Lástima que el empleo de corrector se haya extinguido prácticamente. Con ello, algunas de las posibilidades de preservar nuestro lenguaje.

From → General, Televisión

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