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Lecciones de amor (Words and Pictures) (**)

2 diciembre 2014

Un profesor de literatura alcohólico y una profesora de arte lisiada se enzarzan en una discusión para comprobar si son más valiosas las palabras o las imágenes. La incruenta batalla particular entre ambos se extiende también a las aulas e incluso al claustro, que siguen con interés los enfrentamientos entre los protagonistas.30

Clive Owen y Juliette Binoche enfrentados en una batalla dialéctica. Suena bien. Él es profesor de literatura, ella de arte, y todo el afán de cada uno es demostrar al otro que la palabra es más importante que la imagen y viceversa. A todos nos viene a la mente la célebre frase de que una imagen vale más que mil palabras, pero los defensores del verbo sostienen que éste es la única forma de comunicarse. Indudablemente, el tema puede dar para mucho. Desde una comedia hasta un drama culturalmente elevado, con argumentos categóricos  que pudieran ser refutados por la otra parte. El resultado, por mor de un guion plano y con escasa imaginación de Gerald DiPego, es una comedia romántica de escaso sentido y con apenas sentimiento.

El máximo interés lingüístico que expone esta producción reside en buscar palabras con el mayor número de sílabas, mientras que la parte pictórica muestra claramente una clara indefinición ya que, en un aula mixta, apenas se tienen en cuenta los diferentes estilos y corrientes por lo que todos los cuadros parecen fluir por una única dirección. Tal vez por esa escasa profundidad en las materias más significativas, y que se ensalzan en su título en inglés –Words and Pictures-, el despistado guionista ha incluido otros elementos para incrementar el drama y que afectan a las personalidades de los dos protagonistas.

Jack Marcus es un erudito pero su problema es el alcohol que, aparte de jugarle malas pasadas, influye decisivamente en su puntualidad. Dina Delsanto es una buena pintora a la que una artritis degenerativa le imposibilita paulatinamente sus movimientos. Es la última en llegar al Instituto en el que Marcus se juega su futuro como profesor. Está pendiente de una junta de evaluación y tiene en su contra el hecho de no haber escrito nada en los últimos meses. Paralelamente a la que se adivina desde el principio como una historia de amor, se desarrollan mínimamente otras cuestiones relativas al acoso escolar y a la relación entre alumnos y profesores. La exposición de todo ello se lleva a cabo de manera tan nimia que apenas tienen trascendencia en el conjunto.

Realmente, quienes salvan la película son sus dos intérpretes principales. Tanto Juliette Binoche como Clive Owen aportan una gran dosis de esfuerzo para sacar adelante unos personajes planos con unos diálogos que apenas tienen el suficiente caché como para sostenerlos. Aunque la película inauguró la pasada edición del Festival de Toronto, donde fue nominada para el premio del público, la dirección del australiano Fred Schepisi tampoco se suma a las bondades del producto. No hay una sola secuencia en la que se vea a Binoche enfrentarse a un lienzo. Únicamente alcanzamos a ver su rostro cuando afronta cuatro brochazos sin sentido. Un ejemplo de su deficiente puesta en escena, ya que no saca partido a los exteriores ni a los interiores. Tampoco ha demostrado mucho más a lo largo de su filmografía, compuesta por títulos en su mayoría plúmbeos, como Plenty, Criaturas feroces o La casa Rusia, su filme más comercial.

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From → Cine

One Comment
  1. pdef permalink

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