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El niño 44 (Child 44) (**)

18 junio 2015

Durante los años 50, en la URSS gobernada por Stalin, un miembro del Ministerio de Seguridad del Estado cae en desgracia después de que alguien hubiera denunciado a su esposa por ser una presunta espía británica. Deportado a muchos kilómetros de Moscú, se empeña en descubrir a un asesino de niños, algo impensable en el país.

El cineasta Ridley Scott se hizo en su día con los derechos de la novela del británico Tom Rob Smith, basada en la figura de Andrei Chikatilo, conocido como el Carnicero de Rostov. El relato dio pie a una trilogía protagonizada por Leo Demidov, un agente soviético, que proporcionó fama mundial a su autor. Sin embargo, no fue el director de Alien quien se responsabilizó de filmar la película si no que, bajo su producción, la puesta en escena correspondió al sueco de origen chileno Daniel Espinosa, quien debutó en el cine de Hollywood con El invitado.

La historia comienza en los años treinta durante la época conocida como holodomor, una palabra ucraniana que viene a representar la hambruna sufrida en su país bajo las estrictas directrices de la URSS. Uno de los niños huérfanos víctimas de aquella ignominiosa situación era nuestro protagonista quien, tras llegar hasta las tropas soviéticas, vio como se le modificaba su nombre por el Leo Domidov -Tom Hardy-. Posteriormente, combatió contras las tropas nazis y se convirtió en un héroe de guerra al ser fotografiado colocando la bandera de la URSS en Berlín.

En los años cincuenta, goza de gran prestigio como agente del MGB (Ministerio de Seguridad del Estado-, se encuentra felizmente casado con Raisa –Noomi Rapace- y disfruta e la amistad de otros compañeros, como Alexei Andreyev –Fares Fares- y Vasili Nikitin –Joel Kinnaman-. Sin embargo, tras recibir una denuncia contra su esposa, por su posible implicación en una red de espionaje del Reino Unido, su jefe, el Mayor Kuzmin –Vicent Cassel- le da a elegir entre su mujer o el destierro al norte del país. Tras optar por lo segundo, y ponerse a las órdenes del general Nesterov –Gary Oldman-, se implica en el caso de un asesino en serie de niños, que también afecta al hijo de Alexei. La versión oficial, en este caso, hablaba de accidente, pero Leo está convencido de que se trata de la víctima número 44. Bajo el régimen de Stalin, se aplica la máxima de que no existe el asesinato en el paraíso.

Con un reparto internacional muy sólido, del que también forman parte Charles Dance y Paddy Considine, destaca la contenida actuación de Tom Hardy, así como la fortaleza interpretación de Noomi Rapace, Se resiente de acentos forzados y personajes al límite que llevó a que la película fuese retirada de la cartelera rusa y de varios países limítrofes, entre los que figuran Ucrania y Bielorrusia. Lo peor, sin embargo, es la amalgama de estilos que propone. Va desde el thiller a la intriga psicológica, pasando por el drama romántico, la propaganda y el espionaje. Lo que hace es desviar la atención de la trágica trama principal para entretenerse con unas imágenes que remiten a la guerra fría.

Espinosa se desenvuelve con mucha habilidad en las secuencias de acción, tanto bélicas como de duelos personales. Opta por el confusionismo, tanto en el campo de batalla como en el cuerpo a cuerpo posterior, donde el montaje o las peleas en el barro, dificultan la identificación de los personajes. El guionista Richard Price, en su intento de ser fiel a la novela, intenta abarcar demasiado y el film llega a perder su propia identidad para entretenerse por recovecos que ocultan una historia macabra en la que se basó –sin recurrir en la novela de Tom Rob Smith- la película Citizen X.

En la obra literaria, cada personaje tiene algo que ocultar, pero también se detiene en la persecución de la homosexualidad de la URSS, la situación de los orfanatos, la de los hospitales mentales y, de forma especial, en el distinto modo de vida según la clase a que se perteneciera. Todo ello aparece en el film de Espinosa con trazos más finos o más burdos. Tras un inicio esperanzador, la cinta se evade por la frondosa espesura de las ramas de un árbol centenario. Le sobra metraje –casi 140 minutos- y le falta concreción. En la adaptación de una novela hay que obviar diversos aspectos para interesar en mayor medida al espectador de lo que consigue finalmente esta cinta.

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From → Cine

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