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Dheepan (***)

5 noviembre 2015

Para huir de la guerra civil en Sri Lanka, un hombre se hace pasar por el fallecido Dheepan y encuentra una mujer y una niña con la que forma una familia ficticia. Después de ejercer de vendedor ambulante en Francia, termina como portero de un bloque de edificios en un barrio conflictivo. Allí se mueve la droga y se termina por sentirse amenazado.

Ganadora de la Palma de Oro en la última edición del Festival de Cannes, esta producción significa una muesca más en la sólida carrera de Jacques AudiardUn profeta, De óxido y hueso…- Eso no significa que sea su mejor película, aunque su puesta en escena no decepcione en absoluto y muestre un resumen de lo que proporcionarnos este cineasta. Sin embargo, este drama centrado en la inmigración, inspirado en las Cartas persas del Barón de Montesquieu, muestra un peligroso giro en su parte final que tiende al cine de género y empaña el buen sabor de boca que hasta entonces nos había dejado este film de ritmo lento pero intenso.

Una mujer –Kalieswari Srinivasan- busca desesperadamente en un campo de refugiados de Sri Lanka una niña huérfana menor de diez años. Cuando la encuentra  se unen a un hombre que se hace pasar por Dheepan –Jesuthasan Antonythasan-, fallecido junto a los suyos. De esta forma consiguen llegar a Francia. Forman un núcleo familiar pero no ejercen ni como padres ni como esposos. Inicialmente, Dheeran trabaja como vendedor ambulante, vendiendo baratijas a dos euros hasta que por medio deYoussouf –Marc Zinga-  un inmigrante de color, consigue un empleo como portero de un bloque de edificios situado frente a otra construcción gemela donde las bandas que controlan la droga se hacen notar.

La vida de Dheepan es tranquila, pero es un hombre marcado por el sufrimiento que no tiene sentido del humor. Con Yalini, su supuesta esposa, y la pequeña Illayaal –Claudine Vinasithamby- llegan a vivir sin apuros puesto que ella recibe quinientos euros al mes por cuidar de un hombre que padece de demencia en casa de un sicario llamado Brahim –Vincent Rottiers-. Sin embargo, Yalini aspira a algo más, especialmente porque teme que la situación en el barrio marginal en el que habitan llegue a salpicarle. Prefiere irse a vivir con su prima a Inglaterra, aunque sería mejor esperar a tener los papeles en regla. Finalmente, cuando se produce el enfrentamiento, el protagonista debe tomar una decisión dramática y muy importante muy a su pesar.

Cuando parecía que la estabilidad de los protagonistas había llegado a un punto de no retorno, todo se tuerce. Dheepan y Yalini se sienten cada vez más próximos, aunque sus caracteres sean bien diferentes, y la pequeña Illayyal progresa mucho mejor de lo esperado con su adaptación, acelerándose gracias a su presencia en la escuela.  Por eso, cuando llega el momento de la acción parece otra película. De tratar el drama de la inmigración ilegal, las mentiras que planean sobre algunos refugiados, y una historia de amor forzada por el entorno y las situaciones personales de cada uno, se pasa a un enfrentamiento violento que poco o nada tiene que ver con lo anterior.

Ya sabíamos que el protagonista masculino había formado parte del grupo separatista tamil, los Tigres, que luchó contra el gobierno durante más de un cuarto de siglo. De ahí a convertirlo en una especie de Rambo de la isla del golfo de Bengala media un abismo. Con dos o tres como él, los revolucionarios no hubieran sido abatidos en 2009. Evidente, la cinta, principalmente hasta ese momento, es poderosa. Audiard se luce tanto en la puesta en escena como en su investigación sobre los personajes protagonistas, pero hay que exigirle un poco más, especialmente a la hora de sacar adelante a sus personajes. Dheepan no es el David Summer de Perros de paja, busca la paz pero le persigue la guerra allí donde vaya. Sabe que ha de tomar partido antes o después aunque tampoco tenga un especial  interés en prepararse para ello. Quiere vivir tranquilo, pero ni la historia de su país, ni el entorno en el que vive facilitan que abrace la paz que persigue con gesto huraño y mirada triste.

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From → Cine

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