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Janis: Little Girl Blue (***)

5 marzo 2016

Documental acerca de la carrera musical de Janis Joplin, la primera mujer considerada como una estrella del rock. Ella rompió moldes y abrió muchas puertas hasta convertirse en un icono de la contracultura a finales de los años 60. La heroína y el alcohol pusieron fin a una vida de excesos no sin antes legar a la posteridad un álbum póstumo y mítico.

Desde hace décadas se echa en falta un biopic sobre la vida de Janis Joplin. Considerada en el puesto 28 de las cien estrellas musicales de todos los tiempos por la revista Rolling Stones, han sido varios los intentos de llevar su intensa vida a la pantalla pero los esfuerzos hasta ahora han resultado baldíos. Únicamente se puede consignar un largometraje dirigido por Mark Rydell en 1979 y protagonizado por Bette Midler. La rosa, por el aspecto de su protagonista y algunas pinceladas del guion evocan la figura de la mejor intérprete de Me and Bobby McGee.

Este documental no ofrece sorpresas en cuanto a la puesta en escena de un trabajo sobre cualquier estrella del rock. Únicamente, que puedes salir con los ojos cansados por el intento de su responsable, Amy Berg, una experta creadora del género, por tratar las imágenes rodadas en la actualidad y adecuarlas a las filmadas en súper 8 o telecine rescatadas de archivos personales. Aparecen más nítidas las conversaciones de personajes que tuvieron que ver en su vida, como su hermana Laura, su hermano pequeño, los componentes de su primer grupo, Big Brother and the Holding Company, algunos de sus amantes, tanto masculinos como femeninos, o compositores. Ese es el caso de Kris Kristofferosn, el verdadero autor de Me and Bobby McGee, junto a Fred Foster, con quien la cantante parece ser que tuvo un romance que no se menciona en el film.

Podría decirse que Janis era una niña normal. Una más de las nacidas a principios de los años 40 en la localidad texana de Por Arthur. Era una muchacha coqueta hasta que comenzó a engordar, lo que conllevó un serio trauma. Máxime, cuando en la Universidad resultó votada como el chico más feo del campus. Fue la primera vez que alguien que no perteneciese a su familia la vio llorar. Desde entonces, su máxima aspiración era abandonar su pueblo natal, lo que conseguiría finalmente esta devota de las canciones de Odetta, Billie Holydat y Big Mama Thornton. También de Bob Dylan, al que un día se presentó anunciándole que también quería ser una estrella.

La historia está narrada por la cantante sureña Cat Power, quien con su cálida voz, recita las cartas que Janis envió a su madre, aun a pesar de que se trataba de la oveja negra de su familia. Una vez en la Costa Oeste, más concretamente en San Francisco, donde se sentía realmente a gusto, se convirtió en un símbolo feminista, recordando sus días en que se postulaba a favor de la igualdad en Port Arthur, lo que le llevó al descrédito por parte de una cédula del Ku Klux Klan. Su voz rota aparece en el film tanto en reuniones de amigos como en los festivales de Monterrey y Woodstock, así como el Festival Express, donde se la puede ver en compañía de Jerry García, el malogrado líder de Grateful Dead. También se incluyen entrevistas televisivas como la que mantuvo con Don Adams, protagonista de la serie Superagente 86.

Se repasan muchos de sus romances, tanto femeninos como masculinos. Probablemente, tuvo más de los primeros, pero no se consideraba lesbiana ni bisexual. Simplemente sexual, hasta que se enamoró de Seth Morgan. Atrás quedó su aventura por la selva brasileña, como una beatnik, tras viajar a Río de Janeiro durante un carnaval para desintoxicarse. Allí conoció a uno de los hombres de su vida, David Niehouse. De todas formas, su vida amorosa se vio trastocada de joven, cuando había previsto presentar a su novio oficialmente a la familia. Fue cuando se enteró que vivía con otra mujer a la que había dejado embarazada. Se conservan muchas fotografías, principalmente de su archivo personal, desde que era adolescente hasta la recta final de una vida marcada por la heroína y el alcohol. Con aquella, tuvo proximidad y alejamiento, hasta que la mató una sobredosis en un período en el que había aparcado las drogas.

Esta producción no pretende juzgar a la artista, ni toma partida. Relata de forma vigorosa la vida de una cantante sinigual, la primera blanca que cantaba como una mujer de color, y su trágica muerte. A los 27 años, como otras muchas figuras del pop. Léase Jimi Hendrix, Jim Morrison, y otros. Sin Janis Joplin, hubiésemos tenido que inventar a Amy Whinehouse, fallecida también a la misma edad. La protagonista de este documental nos legó Pearl, que se publicó seis semanas después de su muerte y se mantuvo en el número uno de ventas durante catorce semanas. En él se incluye la versión a capella de Mercedes Benz, la última canción que grabó.

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From → Cine

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