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Agente contrainteligente (The Brothers Grimsby) (**)

17 marzo 2016

Un agente del MI6 tiene un hermano mayor al que no ve desde hace 28 años después de que fuese adoptado por una familia londinense. Ambos vuelven a encontrarse cuando el espíaintenta salvar al mundo de un virus mortal y se da cuenta de que necesita toda la ayuda posible.

Cada generación tiene un bromista más o menos aplicado que se dedica a caricaturizar y poner patas arriba diversos géneros  cinematográficos. En su día fue Mel Brooks, por ejemplo; o, más tarde, los hermanos Zucker y Jim Abrahams. Ahora es el turno de Sacha Baron Cohen, un londinense que quiere dejar su particular huella cuando asume el rol de guionista y actor principal, como sucede en este caso, donde enfila directamente a las películas de agentes secretos, con especial énfasis en James Bond, al tiempo que introduce un elemento novedoso, como el de hooligans futbolísticos, ya que esta disciplina, hasta el momento, parece ser el patito feo de los deportes cuando de trasladarlos a la pantalla se refiere.

Norman Nobby Butcher –Sacha Baron Cohen- vive en Grimsby, una localidad pesquera situada en el estuario del Humber. No sabemos realmente a qué se dedica, pero da lo mismo. Vive con su esposa Dawn –Revel Wilson-, que representa su ideal de mujer, aunque muchos pensarán que las chicas guapas no son así, y sus nueve hijos. Lo encontramos de inicio con una camiseta de Inglaterra porque su existencia  gira casi exclusivamente alrededor del fútbol, sobre todo para la selección británica, que está  disputando unas teóricas eliminatorias para un hipotético Mundial que se dilucidará en Chile. Su mayor pena es la ausencia de de su hermano pequeño, Sebastian –Mark Strong-, a quien abandonó hace casi treinta años cuando el menor fue adoptado por un matrimonio londinense.

Ahora, Sebastian es un agente secreto del MI6 acusado injustamente de asesinar al presidente de la Organización Mundial de la Salud durante un acto presidido por la filántropa Rhonda George –Penélope Cruz-. Desde entonces tiene que huir y, al mismo tiempo, abortar el lanzamiento de un virus mortal que será efectivo al término del choque de la final mundialista, que enfrentará definitivamente a Inglaterra y a Alemania, que se impuso en semifinales a España. No sabemos cómo, puesto que La Roja iba ganando por dos goles a uno. Sólo cuenta con la ayuda desde dentro de su organización con Jodie Figgs –Isla Fisher-, parodiando a Espías, la cinta protagonizada, entre otros, por Jude Law y Melissa McCarthy. Al mismo tiempo, su jefe –Ian McShane- ha recuperado al mortífero agente Chilcott –Sam Hazeldine- para quitárselo de en medio.

Cuando los dos hermanos se encuentran, deben salvarse el pellejo mutuamente, y el desmadre va en aumento. Sacha Baron Cohen lanza toda su artillería con gags o diálogos que no dejan títere con cabeza y que van dirigidos a sus dianas favoritas: dictadores, judíos gordos y hasta veganos. Un afán que desemboca en una de las secuencias más bestias de la historia del cine, cuando los dos hermanos están dentro de un elefante ¿Tiene alguna relación con parodiar a El renacido? Es tan exagerado que provoca más sonrisas que repulsas. Tampoco abandona casi nunca la escatología. Los genitales y, particularmente, su trasero, son los puntos de mira mayoritarios de sus chanzas.

Aunque la historia comienza a ser lo de menos, el cómico se decantó porque Louis Leterrier, un especialista en el cine de acción, se encargase de dirigir un guion con chistes más o menos salvajes. Algunos de ellos dirigidos con nombres y apellidos a personajes públicos o instituciones. Sin ir más lejos, la FIFA, a la que define como el mayor foco de corrupción. No faltan mensajes a Harry Potter o al multimillonario Donald Trump.

No puede considerarse Agente contrainteligente entre las mejores películas de Sacha Baron Cohen. Dista mucho de Borat y se acerca bastante más a El dictador, pero su apuesta es concienzudamente divertida. Invierte por el entretenimiento y lo consigue, aunque algunos chistes sean planos y contrasten con otros desternillantes. Se trata de una producción para pasar el rato y salir del cine con una sonrisa. Probablemente, tampoco se pretendía llegar más lejos.

 

From → Cine

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