Saltar al contenido

Las amigas de Ágata (***)

6 junio 2016

Retrato de cuatro chicas de veinte años, amigas desde la infancia, centrado en la visión de una de ellas. Ágata comienza a experimentar un cambio involuntario en su vida y a replantearse la relación actual con Carla, Ari y Mar, mientras se ofrece una mirada por las inquietudes y problemas de los jóvenes de hoy.

A veces, las películas de bajo presupuesto o los proyectos de fin de carrera poseen la imaginación suficiente como para sorprendernos. Casi nadie podía aventurar que Alejandro Amenábar alcanzaría tan altas cotas después de visionar el embrión de Tesis, un trabajo con el rubricó la obtención del título. Ahora sucede lo mismo con cuatro directoras que se graduaron en Comunicación por la Universidad Pompeu y Fabrá de Barcelona. Se trata de Laia Alabart, Alba Cros, Laura Rius y Marta Verheyen.

Las cuatro son también autoras del guion, y contaron con la supervisión de dos de sus profesores, Isaki Lacuesta y León Siminiani. Al final, el buen trabajo del conjunto sirvió para presentar una película que podría llegar perfectamente a obtener la etiqueta de culto. Sus éxitos en festivales como los de Albacete, el Cinema d’Autor de la Ciudad Condal o el de Tarragona, donde fueron ensalzado por el público más joven habla por sí mismo de la especial conexión que posee esta producción con los representantes de la generación de sus cineastas e intérpretes.

A través de la mirada de Ágata –Elena Martín-, asistimos a su relación con tres amigas de la infancia: Mar –Carla Linares-, Ari –Marta Cañas-, y Carla – Victòria Serra-. Son tres jóvenes de hoy, con sus problemas con los hombres, sus ganas de fiesta e inmersas, como todos, en una crisis económica que condiciona en buena parte su existencia. No viven al límite, pero sí que traspasan mínimamente ciertas reglas hasta que se disponen a pasar un largo fin de semana fuera de su hábitat convencional en el que las horas de fiesta deben primar en su ocio.

En esos días de convivencia, Ágata empieza a darse cuenta de que la relación con sus amigas es, en cierto modo forzada. Tiene una aventura y también llega a la conclusión de que las cosas no se hacen por obligación. De esta forma, la cohesión que mantenían las cuatro desde niñas comienza a resquebrarse, aunque sólo por parte de la protagonista quien, de alguna forma, madura antes que las demás.

Film de escaso presupuesto que obligó a sus autoras a forzar la imaginación. Muchos primeros planos, casi obsesivos que, a la postre, conceden al film una de sus señas de identidad. La parte negativa de esta propuesta es que, a excepción de la protagonista, debemos esforzarnos para identificar al resto de personajes. Otro punto fuerte es la sencillez aparente de una puesta en escena bien calibrada, que esconde en su interior muchos simbolismos relacionados con los problemas que acucian a la juventud de hoy. La cinta no se queda en la anécdota, sino que supone todo un descubrimiento de lo que se puede hacer con talento y aplicación.

De la buena onda participan sus cuatro intérpretes principales, especialmente dos de ellas. Elena Martín es todo un descubrimiento. Probablemente, la mejor debutante del curso ya que, como el resto de sus compañeras de reparto se enfrentaba a su primer trabajo de ficción.

From → Cine

Dejar un comentario

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .

A %d blogueros les gusta esto: