Skip to content

La espera (L’atessa) (**)

30 agosto 2016

Una mujer francesa pasa unos días de soledad en su villa de Sicilia cuando llega la novia de su hijo. La madre es incapaz de contarle una dolorosa verdad y lo único que consigue es que las dos mujeres lleguen a sincerarse. De esta forma, encuentra un motivo para seguir adelante, para mirar el futuro con cierta ilusión.

Como muchas otras películas, esta ópera prima de Piero Messina, quien fuera ayudante de dirección de La gran belleza, comienza con un funeral. A raíz de ese hecho, la vida de Anna –Juliette Binoche- se transforma en una existencia triste y gris. Hundida por el recuerdo de la pérdida de su hijo Giuseppe –Giovanni Anzaldo- y con el único apoyo de Pietro –Giorgio Colangeli-, el hombre que cuida la casa, se hunde cada vez más en su impotencia hasta que aparece Jeanne –Lou de Laâge-, la novia de su hijo, invitada por éste de cara a las vacaciones de Semana Santa sin que su madre lo supiera.

La cinta se convierte en un duelo interpretativo entre las dos mujeres, de la que sale siempre victoriosa Juliette Binoche, candidata al David de Donatello por esta actuación, aunque la actriz joven mantiene un buen tono a lo largo de un film íntimo, repleto de primeros planos, especialmente de su figura principal. El espectador penetra en su interior a través de su mirada, de sus escasos gestos, de su retraimiento. La protagonista tiene suficientemente fondo de armario en su filmografía para sacarle buen producto a su experiencia. No en vano fue la protagonista de Azul, cuya temática discurre de forma paralela y que le supuso en su día el triunfo en Venecia y una candidatura al Globo de Oro.

Una vez en la casa las dos mujeres, Anna no se atreve a contarle la verdad a Jeanne, y ésta no sabe a ciencia cierta qué hace en aquella decadente mansión si su novio no aparece. La circunstancia da lugar al diálogo y de ahí a la sinceridad. Ambas mujeres guardan sus particulares secretos y las dos terminarán abriéndose y superando sus momentos más depresivos. Especialmente, la madre atribulada, que atisbará un rayo de esperanza, una razón para seguir adelante tras uno de los hechos más trágicos que le pueda suceder a un ser humano.

Piero Messina quiere ser brillante, y lo consigue a ratos. Digno discípulo de Paolo Sorrentino, rebusca planos imposibles y saca partido a sus actrices, pero el ritmo lento y la insistencia en los primeros planos obligan a un lastre del que la película termina por resentirse en demasía. Pretende huir del claustrofóbico guion mostrándonos cada rincón de la villa, las estancias y los exteriores. Una forma de aligerar el drama íntimo, pero acaba centrándose constantemente en su protagonista, siempre a punto de sucumbir, obligando a la Binoche a rebuscar entre sus registros para no repetirse ante la insistencia de la cámara en mostrar el más mínimo cambio en su rostro.

El cambio del luto con el que la madre parece autoengañarse llega con la presencia de la novia de su hijo. Las imágenes se tornan más luminosas y el abatimiento da paso a un cambio de humor que parece demasiado forzado. Aun así, las largas conversaciones de las dos mujeres propician cambios de ambiente, desde la casa al vistoso lago. Incluso en el automóvil. Sin embargo, la idea del autor es cerrar el círculo de su historia, como si la presencia de Jeanne y las charlas con la que estaba destinada a ser su suegra constituyeran un oasis en las vivencias de su protagonista.

Una vez más, Messina regresa a la oscuridad, quizá para demostrarnos que todo resultaba forzado, que el drama de su personaje central no sólo no continúa sino que se recrudece. La mejoría que se dice anterior a la muerte la representa la cena de las dos mujeres con otros tantos desconocidos. Después de la intimidad alcanzada entre ambas, Anna se ríe en esa secuencia tan forzada como casi todo el film. Un resplandor cuyo brillo se extinguirá de inmediato, porque volverá a sumergirse en la realidad y de nuevo la religión hará acto de presencia.

Anuncios

From → Cine

Dejar un comentario

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: