Skip to content

Captain Fantastic (***)

22 septiembre 2016

Un hombre ha educado a sus seis hijos durante los últimos diez años. Leen por placer y aprenden porque realmente les gusta. Tampoco se olvidan de sus actividades físicas. Al fallecer la madre de los chicos, el grupo tiene que enfrentarse con la sociedad y las reacciones de cada uno son muy diferentes.

Tras pasar por el Festival de Sundance, este segundo largometraje de Matt Ross, le supuso el premio al mejor director en la sección Un certain regard de Cannes. Su trabajo es meritorio, por encima de un guion propio que resulta absorbente en su primera parte y, aunque mantiene la línea al final, se torna demasiado blando en busca de un final que convenza a todos. Tampoco era necesario, porque la película no es fácil debido a su carácter intimista, a su lenguaje culto y a un gusto por la pulcritud que se refuerza con la música de Alex Somers, quien recurre incluso a los coros para buscar unos efectos que, si en la mayoría de ocasiones subraya la acción, en otras se erige en verdadera protagonista. Aun así, gracias a un tema asequible que interpretan los personajes centrales, puede aspirar a cotas más altas.

Ben –Viggo Mortensen- ha educado a sus seis hijos en un bosque próximo al Pacífico en los últimos diez años. Es una apuesta por vivir en contacto con la naturaleza, lo que se pone manifiesto en la primera secuencia, con planos que podían haberse aligerado en el montaje, cuando su hijo mayor, Bo –George MacKay- mata un ciervo con sus manos y la única ayuda de un cuchillo. Es una clara ceremonia de iniciación, ya que su padre le dice entonces que el niño que había allí ha muerto y su lugar lo ocupa un hombre.

La opción elegida por los siete personajes no implica que vivan en un mundo inculto o aferrado simplemente a su entorno. Leen los clásicos, y lo hacen por placer, son capaces de discutir cualquier obra, hablan varios idiomas, incluido el esperanto, y la ciencia no tiene secretos para ellos. Tanto es así que el propio Bo ha recibido cartas de las mejores Universidades del país con el deseo de que curse en cualquiera de ellas sus estudios. Tampoco olvidan la preparación física, el uso de armas de fuego, ni los deportes de riesgo. En una escala vertical Vespyr –Analise Basso- se fracturó una mano y terminó con diversas contusiones.

Se echa falta una madre. Lo que no es óbice para que se acuerden de ella. Desgraciadamente, Leslie –Trin Miller- acaba de fallecer. Debido a un trastorno bipolar se ha suicidado y será enterrada en Nuevo México tal y como desean sus padres, Jack –Frank Langella – y Abigail –An Dowd-. La noticia del fallecimiento la recibió Ben de boca de su hermana y, respaldado por sus hijos, está dispuesto a cumplir los últimos deseos de su esposa, de la que tiene visiones en sus sueños. Ella, que había abrazado el budismo, dejó escrito que deseaba ser incinerada y que sus cenizas fueran arrojadas a un váter de cualquier gran ciudad.

El matrimonio había optado una década antes por ubicarse con su familia en el bosque con la idea de que ella podría dejar atrás su enfermedad. No fue así, pero las ideas de ambos fueron transmitidas a sus hijos. Bo se confiesa maoísta y aunque los demás todavía son pequeños para tomar opciones, sí que se posicionan en contra de la sociedad y las grandes urbes. Aunque sabe que puede ser detenido por indicación de su suegro, Ben se pone a los mandos de Steve, un autobús biblioteca, en la que también viajan todos sus hijos, incluidos Kielyr –Samantha Isler-, Rellian –Nicholas Hamilton-, Zaja –Shree Crooks- y Nai –Charlie Stotweel-.

Sin embargo, pronto se pone de manifiesto que la erudición no funciona por sí sola sin la experiencia. En una parada, Bo conoce a la joven Claire –Erin Moriarty-, y se pone tan evidencia que cualquiera podría pensar que está bromeando. Cuando llegan a casa de sus abuelos, Rellian es el primero en descubrir y disfrutar con los videojuegos, mientras que cada de uno de sus hermanos, de forma diferente y según su edad, descubren paralelamente que no todo se puede encontrar en los libros.

Film interesante, que al menos plantea un punto de vista original, aunque se recree bastante en su suerte. Es una película de autor, pero también de actor. Viggo Mortensen es quien hace más llevadera esta producción, aunque cuenta con el buen hacer de todo el elenco que le acompaña. El protagonista puede parecer por momentos un ser intransigente y hasta detestable, pero también humano, preocupado por sus hijos, y dotado de una ternura de la que parecía carecer. Suya es la función y es quien sale mejor parado de la misma.

Anuncios

From → Cine

Dejar un comentario

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: