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Operación Anthropoid (Anthropoid) (***)

15 diciembre 2016

Durante la II Guerra Mundial, el general de las SS Reinhard Heydrich ascendió hasta el tercer puesto del escalafón del nazismo. Apodado El Carnicero de Praga, los aliados organizaron un atentado para acabar con su vida en la esperanza de cambiar el signo de la contienda. Un grupo de miembros de la resistencia se responsabilizó de perpetrarlo.

Mediante unas imágenes de archivo en absoluto novedosas se cuenta como Checoslovaquia cayó en manos de Hitler una vez que el resto de mandatarios europeos cedieron a sus pretensiones. Poco después invadió Polonia y comenzó la Segunda Guerra Mundial. El país centroeuropeo, requerido por el nazismo gracias a su industria, gozó de un estatus relativamente interesante en comparación con sus vecinos, aunque era gobernado con manu militari por el general de las SS Reinhard Tristan Eugen Heydrich, apodado El Carnicero de Paga por sus exagerados métodos que llevaron a los aliados a preparar la Operación Anthropoid para terminar con su vida. Una acción que debería dar un giro capital a la contienda.

A grandes rasgos, el atentado fue llevado a cabo por miembros de la resistencia lanzados en paracaídas a pocos kilómetros de la capital. Finalmente, cuando consiguieron su objetivo, se refugiaron en la cripta de la iglesia ortodoxa de los santos Cirilo y Metodio. Poco antes de que su paradero fuese descubierto, Heydrich, a quien también se le conoció por La Bestia Rubia, moriría a consecuencias del atentado debido a una septicemia por no haberse querido tratar por médicos checos.

Ese detalle que no se cuenta en el film. Tampoco las consecuencias de la acción, ya que la represión en el país fue absoluta. No se modificó el curso de la historia salvo que su resistencia fue controlada casi de inmediato  por el gobierno de Moscú, que terminó por incorporar a Checoslovaquia a sus países satélites una vez concluido el conflicto. En los altos mandos aliados se tuvo el convencimiento de que la Operación Anthropoid fue un gran acierto táctico pero un grave error estratégico de futuro.

La acción se inicia en diciembre de 1941, cuando dos agentes del Gobierno checoslovaco en el exilio se lanzan en paracaídas a una cierta de distancia de Praga. Se trata de Josef Gabcik –Cilliam Murphy- y Jan Kubis –Jamie Dornan-. El primero resultó herido por lo que tuvieron que contactar con alguien que restañara su herida. Un veterinario, el doctor Eduard –Sean Mahon-, les pone en contacto con otros miembros de la resistencia dirigidos por Jan Zelenka-Hajsky –Toby Jones-. Su misión es terminar con la vida de Heydrich –Detlef Bothe-, una de las piezas claves en el holocausto y el principal arquitecto de la llamada Solución Final.

Josef y Jan son los principales responsables de la Operación Anthropoid, aunque cuentan con el apoyo de dos mujeres, Marie Movárniková –Charlotte Le Bon- y Lenka Fafková –Anna Geislerová-. El 27 de mayo de 1942 se lleva a cabo el atentado, que se aceleró al conocer el detalle de que Heyndrich estaba a punto de ser trasladado. Con la ciudad en estado de sitio, los paracaidistas se refugiaron junto al resto de compañeros en la Iglesia hasta que fueron traicionados por otro miembro de la resistencia, Karel Curda –Jiri Simek-. La represalia por aquella acción se extendieron a otras localidades del país en las que sus varones mayores de 16 años fueron gaseados o fusilados, y las mujeres enviadas a campos de trabajo.

A partir de un guion propio, Sean Ellis, responsable de Metro Manila, lleva a cabo este remake de una cinta rodada en 1957 por Lewis Gilbert: Siete hombre al amanecerOperation Daybreak-. Probablemente, su puesta en escena sea mucho más ajustada a la realidad, pero el desarrollo sufre un lastre importante por culpa de una primera hora en la que la acción discurre a un ritmo demasiado pausado. La planificación del acto en plena calle, la historia de amor con la que se pretende reforzar el argumento, y la presentación de los personajes resulta, en cierto modo, dolorosa en comparación con lo que vendrá después.

Tanto el atentado en sí como el asalto por parte de los nazis a la iglesia, que todavía queda en pie junto a la conocida como Casa Danzante, muestra una espléndida planificación y consigue devolvernos el interés perdido con anterioridad. La película se eleva entonces, aunque no se pueda destacar la interpretación de sus dos protagonistas principales, demasiado hieráticos y, en ocasiones, inexpresivos. En especial, Jamie Dornan, que todavía debe de seguir pensando en su caracterización de Christian Grey. Tampoco se habla nada en el film de la leyenda del golem de Praga ni se cita el exterminio judío en la ciudad. Su responsable ha preferido andarse por las ramas en la exposición antes que completar el entorno de su historia.

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From → Cine

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