Skip to content

La comuna (Kollektivet – The Commune) (**)

17 diciembre 2016

Erik hereda la antigua mansión de su padre a la muerte de éste, pero se ve incapaz de asumir los gastos que conlleva. Su esposa Anna le propone que inviten a sus amigos a vivir con ellos para que, de esta forma, soporten los costes y encuentren nuevos alicientes en su matrimonio. Hasta un total de doce personas terminarán conviviendo en el antiguo caserón.

El danés  Thomas Vinterberg consiguió su mayor reconocimiento gracias a La caza –Jagten (The Hunt), 2012-. Le supuso premios internacionales y sendas candidaturas al Oscar y al Globo de Oro. Gracias a ella pudo responsabilizarse de la última adaptación de Lejos del mundanal ruido y ahora firma esta coproducción con Holanda en la que vuelve a demostrar que se desenvuelve mucho mejor en el drama que en la comedia. Los toques que aporta de ésta última resultan bastante menos efectivos que cuando el texto se echa en brazos del drama. Principalmente, gracias al trabajo de Trine Dyrholm, quien ya se elevaba con su actuación por encima de Pierce Brosnan en Amor es todo lo que necesitasDen skaldede frisør (Love Is All You Need), 2012-, y ahora se erige como auténtica reina de la función.

Encarna a Anna, una popular presentadora televisiva que convence a su marido –Ulrich Thomsen- para conservar la casa de su suegro, un viejo caserón muy bien acondicionado. Para sufragar los gatos propone invitar a sus amigos a vivir con ellos y con su hija Freja –Martha Sophie Wallstrom Hansen-. Él acepta a regañadientes, y ambos esperan que esa circunstancia haga salir al matrimonio del aburrimiento.

Ole –Lars Ranthe-, es el primero en llegar, y le siguen matrimonios con niños, así como otros personajes desparejados, como el llorón Allon, con el que Fares Fares se muestra más despistado que con cualquier otro papel en su carrera. Todos conviven en armonía, pero  Erik, el propietario que repartió la casa, se enamora de Emma –Helene Reigaard Neumann-, una estudiante de tercer año de arquitectura a la que le da clase en la Facultad. Al tiempo, a sus catorce años, su hija Freja encuentra el amor y el sexo en Peter –Rasmus Lind Rubin-, de quien se enamoró la primera vez que lo vio desde un autobús.

Hay aspectos en el guion que no llegan a convencernos, como que el matrimonio formado por un académico y una popular locutora televisiva tenga problemas para instalarse en la casa familiar. Una vez aceptada esa premisa, convenimos en que abran sus brazos sin dudar a todo aquel que se postula a vivir bajo su mismo techo, tenga  o no dinero o un pasado que les pueda acarrear problemas de convivencia. Todo es bueno y bonito dentro de la casa, en la que sus inquilinos se llevan estupendamente aunque no sepamos como reparten los gatos de vivienda y manutención, o una cuestión tan simple: ¿quién se encarga de la cocina o de la limpieza de los lugares comunes?

Erik va a su trabajo en autobús y su esposa  Anna lo hace en taxi. Su matrimonio ha llegado a un punto de rutina que renace con las novedades, aunque se marchite definitivamente con la relación que el marido tiene con Emma. Cuando su hija la descubre, se lo cuenta a su pareja, que acepta la situación sin la mínima duda. Incluso, ve con buenos ojos que la amante de su esposo vaya a vivir en la comuna. Será el principio de una serie de acontecimientos que afectarán sensiblemente las convicciones de Anna, así como su personalidad fuerte  que parece forjada de puro acero.

Trine Dyrholm defiende su papel hasta las últimas consecuencias, lo que le ha valido la candidatura a los Premios de Cine Europeo en el apartado de mejor actriz. Su personaje es el más complejo pero también el mejor perfilado. Una mujer fuerte en apariencia, inquebrantable, pero que se viene abajo en un momento determinado porque, como le dicen desde afuera, es hora de que piense en ella misma, de que se preocupe porque le pasen algunas cosas buenas. Ella, que creó la comuna en la que se basa la historia, será también quien aglutine prácticamente todo lo malo que de ella se derive. Es el chivo expiatorio, pero alguien debe aceptar ese sacrificio. Las cosas son como son y no como tú quieres que sean.

Anuncios

From → Cine

Dejar un comentario

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: