Skip to content

Callback (**1/2)

18 enero 2017

Larry vive en Nueva York. Es un ferviente cristiano evangélico que se gana la vida como mozo de mudanzas mientras espera que le llegue su gran oportunidad como actor de anuncios audiovisuales. La llegada de Alexandra, una chica a la que alberga en una de las habitaciones de su casa, será el catalizador que impulse al protagonista a tomar inesperadas decisiones.

No sé si es culpa de la latitud, o de la propia ciudad de Nueva York. Tal vez, si escudriñamos en este cuarto trabajo, y posiblemente el mejor, de Carles Torras, la culpa la tenga el ruido del metro que pasa junto al domicilio del protagonista. Otras veces son los rugidos de los aviones debido a la proximidad del aeropuerto, y de eso saben bien alguno de nuestros directores estrella. El caso es que el cine nos ha enseñado que en la Gran Manzana coexisten una cantidad indeterminada de tipos que están más para allá que para acá. Vamos, que volverían tarumba cualquier psiquiatra.

Un buen ejemplo lo tenemos en Larry –Martin Bacigalupo, coautor del guion-, un tipo que vive en un barrio marginal y cuya máxima aspiración es protagonizar un anuncio audiovisual. Por eso se presenta a todas las audiciones posibles esperando que la suerte le sonría alguna vez. Mientras, trabaja en una empresa de mudanzas a las órdenes de Joe –Larry Fassender- en las que oficia de conductor, mozo y responsable de los traslados. Puntual a su cita, visita diariamente un establecimiento para degustar un sándwich que, para él, no tiene parangón.

De todas formas, algún cable le falla a este personaje enjuto, con barba de varios días y voz profunda. Al concluir uno de sus trabajos esperó el momento propicio para regresar a la casa, beberse un buen vino, comer algunas viandas, recoger el dinero a la vista, y mejorar su atuendo con una americana, unos zapatos y unas gafas de sol. Su tarjeta de visita, una deposición en medio de la sala de estar.

Entonces llega Alexandra –Lili Stein-. Es una chica californiana que también quiere ser actriz y que, previamente, había aceptado una habitación en casa de Larry. El propietario ha instalado antes de su llegada una cámara oculta en el cuarto, lo que le permite verla desnuda. Incluso, llega a hacerse ilusiones con ella, por lo que se lleva un fuerte revés cuando le anuncia que tiene una cita y, posteriormente, que se irá a vivir con su nuevo novio.

Larry es un devoto de la iglesia cristiana evangélica, pero su pastor –Timothy Gibbs-, tampoco le aporta soluciones. Dios proveerá, pero él no encuentra salida. Alexandra se ha ido, ni su trabajo ni su jefe le proporciona satisfacción alguna, y tampoco recibe ninguna callback. La palabra tiene varias acepciones, pero la que nos ocupa se refiere a la llamada que le hacen a un aspirante para un determinado proyecto después de haberse presentado a un casting y haber efectuado una primera audición.

A lo mejor es que Larry no ha tenido suficiente paciencia porque, cuando recibe un callback para poner la voz a un comercial, ya es demasiado tarde. Para entonces ha dejado tras de sí un rastro sangriento, erigiéndose en uno más de esos individuos anónimos que alimentan su esquizofrenia en cada esquina de la ciudad de Nueva York. En la mayoría de sus antecedentes, cada uno de ellos tenía un aparente motivo, desde la venganza o el resentimiento hasta el amor por una prostituta. Este aspirante a un momento de gloria en un anuncio para una cadena estatal no muestra ninguna obsesión mayúscula. Más bien un conjunto de muchas. La soledad es uno de los argumentos, pero también la desesperación porque ve que su vida no avanza y el tiempo pasa sin que él encuentre un horizonte, embutido en su ostracismo.

Con estos mimbres, Callback fue la gran triunfadora en el Festival de Málaga, con galardones para la película, el guion y el trabajo de Martin Bacigalupo, un chileno nacido en Nueva York. En Bruselas, el largometraje de Carles Torras, marido de la televisiva Susana Griso, y periodista como ella, se alzó con el Premio Especial del Jurado. Un buen bagaje para un film con aspecto de thriller, que enfoca el sueño americano con una mirada distante y ajena. Una propuesta muy diferente dentro del panorama cinematográfico español y que por eso hemos de recibirla con honores.

Anuncios

From → Cine

Dejar un comentario

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: