Skip to content

Somnia. Dentro de sus sueños (Before I Wake) (*)

28 enero 2017

Un niño huérfano es adoptado por un matrimonio. Lo que no podían sospechar es que los sueños y las fantasías del chaval cobran vida cuando él se encuentra rendido al dios Morfeo. No todo es desagradable, ya que en el mismo paquete entra la posibilidad de que los adultos puedan volver a ver a su hijo biológico, recientemente fallecido.

Se estrenó antes en nuestro país Ouija, rodada posteriormente a esta producción, presentada en el último festival de Sitges con la firma de Mike Flanagan, corresponsable del guion. Este cineasta también dirigió un tercer largometraje de terror en 2016, Hush, pero no hay duda de que la propuesta que nos ocupa, titulada en los países anglosajones Before I Wake, es la mejor. También la que tiene más aspiraciones porque hay varios aspectos en ella que parecían predestinarla a película de culto dentro del género. Puede que ese exceso de petulancia haya frustrado de alguna forma las pretensiones de sus responsables.

Los Hobson deciden adoptar un niño de ocho años después de que su hijo Shawn falleciese repentinamente. El elegido es Cody Morgan –Jacob Tremblay- un adorable chaval rubio del que no se podía esperar que desencadenara unos hechos tan terribles. Jessie –Kate Bosworth- y Mark –Thomas Janes- estaban encantados con él hasta que una noche Cody sueña con mariposas y la casa en la que vive junto a sus padres adoptivos se llena de coleópteros. Curiosamente, los sueños de Cody se hacen realidad, aunque se desvanecen en el mismo momento en que el crío despierta.

En sus fantasías oníricas aparece también Shawn, para satisfacción de su progenitora, quien le habla repetidamente de él, y le muestra videos caseros, para que Cody lo incorpore a sus sueños. De esta forma, madre e hijo vuelven a reencontrarse para regocijo de la primera. Las noches se convierten en una adicción para Jessie hasta que su esposo se lo reprocha, afirmando que utiliza al pequeño en lugar de quererlo. Las pesadillas se extienden al colegio en el que estudia el chico adoptado. Un día que se queda dormido en el centro, aparece un personaje que responde a sus miedos ancestrales. Se trata del Cranke –Topher Bousquet-, que imparte el horror por donde pasa.

Incluso en su propio domicilio porque, cuando el doctor Tennant –Justin Gordon- le receta un medicamento a Cody, su monstruo de los sueños está a punto de terminar con la vida de Jessie. Alertada finalmente la policía, sus responsables temen que se trate de un caso de violencia doméstica ejercida por sus padre y el chico es puesto nuevamente al recaudo de los servicios sociales.

La propuesta tiene dos puntos importantes que son los que proporcionan un mayor valor a este título. El primero tiene que ver con el punto de partida y el hecho de que los sueños de un niño se hagan realidad. El segundo, afecta a su tenebroso personaje, capaz de mantener como rehenes a aquellas personas desaparecidas que tengan que ver con aquel con quien habita en sus sueños y con los seres queridos de su entorno, como la madre del propio Cody.

Visto así, probablemente a muchos les traiga a la mente el personaje de Freddy Krueger en Pesadilla en Elm Street. En este caso no hay sombrero ni jersey de rayas, y tampoco es obligatorio que al dormirse se desencadenen todos los horrores. O sí, en el caso de que haya un personaje como Cranke dispuesto a apoderar de todas las almas posibles a su alcance. Lo que no consigue el autor es que su monstruo tenga la suficiente entidad como para tener un hueco principal en la antología del género. Ni tampoco el hecho de que aparezca cuando el protagonista se duerma. Haría falta una vuelta de tuerca para hacerlo más novedoso, como también lo necesitaría la historia y la puesta en escena.

Aunque Flanagan se desenvuelve de forma aceptable con las secuencias que pueden causar más sustos, la intención de salirse del género y buscar la trascendencia, le juega una mala pasada. La parte final, melodramática en exceso, se aparta de la línea marcada hasta ese momento para buscar la sensibilidad del espectador y hasta su lágrima fácil. La propuesta, que hasta entonces mantenía un pulso eficiente, se desparrama. Lo que se cuenta, parece un pegote con respecto a lo anterior y echa por tierra las buenas intenciones y el atractivo mostrado hasta entonces.

Anuncios

From → Cine

Dejar un comentario

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: