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Resident Evil: Capítulo final (Resident Evil: Chapter Final) (**)

1 febrero 2017

A la Humanidad le restan 48 horas para extinguirse y Alice necesita llegar a Raccoon City para encontrar un antídoto contra el virus T. Hacia su destino contará con la presencia de viejos amigos, nuevos personajes, y una ayuda inesperada para enfrentarse a Albert Wesker y al doctor Isaacs, el asesino de su padre.

La sexta entrega de esta saga extraída del mundo de los videojuegos se supone que es el remate final, pero el desenlace queda abierto. Lo que nos encontramos en este caso es a una Milla Jojovich, que interpreta una vez más a Alicia Marcus, con su camiseta escotada y el look propio de las anteriores entregas. Tiene que hacer gala nuevamente de su buen hacer ante cualquier tipo de peligro gracias a su magnífico estado de forma y a sus dotes para la lucha cuerpo a cuerpo. Todo ello no excluye el manejo de las armas, especialmente con su pistola de doble cañón que le ha servido para eliminar a cientos –quizá miles?- de zombis afectados por el virus T.

La acción comienza tres semanas después de la anterior entrega, con la ciudad de Washington destruida y una Casa Blanca en cuyo interior se encuentra la protagonista que debe hacer frente al primer problema, el de un pájaro de considerables dimensiones  que pretende infectarla. Afortunadamente, para quienes se acerquen a la saga por primera vez, se efectúa un compendio de los hechos anteriores. El padre de Alicia, que estaba aquejada de una enfermedad degenerativa, encontró un antídoto que fue explotado comercialmente por Umbrella Corporation.

Una nueva era se abría para el ser humano, que podría verse libre de enfermedades, pero el descubrimiento poseía efectos secundarios, principalmente que convertía a los hombres en zombis ávidos de sangre. El doctor Isaacs –Iain Glen-, socio del doctor Marcus- ávido de riqueza, eliminó al que hasta entonces era su compañero y preparó un holocausto del que sólo sobrevivirían los elegidos. Algo así como un arca de Noé, que se libraría de los zombis mediante un antídoto que se propagaría por el aire.

Alia es avisada por la Reina Roja –Ever Anderson- de que posee 48 horas para encontrar dicho antídoto y le pone el cebo de la venganza. Nada menos que enfrentarse de nuevo a Albert Wesker –Shawn Roberts-. En su camino hacia Rayccoon City, donde comenzó todo y en el lugar en el que puede resolverse, se encuentra con viejos conocidos y otros personajes nuevos que le ayudarán en su cometido, todos ellos supervivientes. Los más importantes: Doc –Eoin Macken-, Abigail –Ruby Rose-, Razor –Fraser James-, Cobalt –Rola- y Claire Reidfeld –Ali Larter-.

Dirigida por Paul W. S. Anderson, responsable de la entrega inicial y de las dos últimas, su propio guion se aparta ostensiblemente de los anteriores filmes. No hay concesiones a cuestiones filosóficas, y el argumento se centra únicamente en la acción. Persecuciones, peleas, disparos y un número elevado de trampas que haría palidecer cualquier aventura de Indiana Jones. El terror provocado por los zombis queda en un segundo plano y los sustos llegan por otros derroteros, amparándose en una banda sonora efectista de Paul Haslinger, que incluye los ruidos propios de la acción en la partitura.

Los efectos visuales, sin ser nada originales resultan atractivos, y gracias a un montaje que apenas deja lugar para el temple, la cinta pasa en un suspiro. Apenas sin darte cuenta ha transcurrido una hora de película y, aunque no te importe ni el contenido ni la envoltura, podrás entretenerte con una propuesta más próxima al blockbuster que a cualquier otro género que podrías suponer antes de entrar en la sala de proyección.

La influencia de la puesta en escena del último Mad Max, con sus carros blindados apocalípticos, se nota en muchos pasajes. También de otros filmes de acción o aventuras. Nada resulta nuevo en este Resident Evil, pero el maremágnum llega a ser convincente si rebajamos nuestras exigencias y únicamente buscamos entretenimiento. La carrera contra reloj de la protagonista lo es también para el espectador aunque, cuando se mezcle con la vorágine habitual de su ciudad, la olvidará de inmediato.

From → Cine

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