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La excepción a la regla (Rules Don’t Apply) (**1/2)

18 abril 2017

A finales de los años cincuenta, una joven aspirante a actriz llega a Los Ángeles protegida por el magnate Howard Hughes. Una de las normas que impone el multimillonario es que los chóferes que trasladan a las chicas no tengan relación afectiva con ellas, pero el joven Frank Forbes y la recién llegada manifiestan un interés mutuo.

La personalidad de Howard Hughes se podría definir, siendo benévolos, como extravagante. Empresario, inversionista, magnate, ingeniero autodidacta, productor, director cinematográfico y aviador. Este último aspecto, en el que fue un auténtico pionero, fue llevado a la pantalla en su día por Martin Scorsese, pero Warren Beatty ha escrito un guion, que él mismo ha rodado, sobre un aspecto colateral de su faceta como cineasta. No se trata en ningún momento de un biopic sobre el multimillonario que, en este caso, ejerce como catalizador de la historia de amor que alberga la propuesta. Como nexo de unión entre los dos largometrajes aparece un actor, Alec Baldwin, que interpreta a Robert Maheu.

Hughes también tenía fama de mujeriego. Invitaba a Los Ángeles a bellas jovencitas a las que ubicaba a cada una de ellas en una confortable mansión de hermosas vistas y les asignaba un chófer específico. La primera regla era que entre los conductores y las aspirantes a estrellas no hubiese relación sentimental alguna. En la cinta se afirma que disponía de un harén, si se puede llamar así, de hasta veintiséis mujeres. A finales de los años cincuenta, una de ellas Marla Mabrey –Lily Collins-, reina de belleza en Virginia, llega a la meca del séptimo arte en compañía de su estricta madre Lucy –Annette Bening-. Ambas son fieles de la iglesia baptista

En el aeropuerto las recoge Frank Forbes –Alden Ehrenreich-, un muchacho religioso procedente de Fresno que apenas lleva dos semanas trabajando para su actual jefe. Levar Mathis–Matthew Broderick-, otro de los chóferes, aunque con una evidente proximidad a Hughes advierte a Frank de las directrices a seguir. Lucy aconseja a su hija y la pone en guardia acerca de los peligros de la ciudad y de su mentor. Ella es una muchacha lista, que podría haber ido a la Universidad, pero está atrapada por la oportunidad que se le abre de par en par. Quiere ser actriz y, aunque no destaca como cantante, sí sabe componer. Todo un valor añadido.

El argumento se centra en un flashback. Frank, Levar y la fiel secretaria Nadie Henly –Candice Bergen- aguardan a que Hughes –Warren Beatty- coja el teléfono en Acapulco y llame a Los Ángeles para desmentir una biografía supuestamente autorizada escrita por Richard Mishkin Paul Schneider-. Mientras, se repasa la atracción entre la joven pareja protagonista, la noche de pasión entre Marla y el magnate, así como el intento de Mr. Forester –Olivar Platt- por hacerse con la compañía aérea del texano, la TWA.

Muchos personajes para una historia que se desarrolla entre el romanticismo, la salud del aviador, que se vio obligado a firmar un matrimonio de conveniencia con Jean Peters para poder abandonar el hospital y su precario estado de salud por sus abusos con la codeína. El relato se nutre de un reparto magnífico, del que también forman parte, entre otros, Amy Madigan y Ed Harris, como los padres de Frank, Taissa Farmiga como su novia de Fresno, Martin Sheen, que encarna a Noah Dietrich, un viejo amigo de Howard, y Steve Coogan, como un divertido coronel británico.

El largometraje navega siempre por el filo de la navaja. Parece que se va a precipitar en la nada, pero consigue mantenerse en todo momento por encima de la línea de flotación. A veces es complicado, difícil de seguir, en otras hay una sobredosis de azúcar, y también se deja llevar por el drama en más profundo. No encaja con detalle en ninguno de esos géneros, porque no es un biopic ni tampoco una comedia. Pese a todo, no queda más remedio que seguir una línea argumental que atrapa, a pesar de un fuerte bache en su parte central. Nada es sorprendente, ni siquiera la fotografía de Caleb Deschanel, que busca el color sepia, y sin embargo es coherente y atractiva.

Con temas musicales de la época, al que se añade una canción que quizá recibió demasiado premio al ser nominada por la Asociación de Críticos, y un vestuario que ni molesta ni sirve para crear moda, todo el conjunto se muestra en una línea semejante. Ni poco ni mucho. Lily Collins fue candidata al Globo de Oro. Por las mismas razones podía haberse quedado ausente y ser distinguidos otros compañeros de reparto Los tres personajes protagonistas demuestran que las reglas no van con ellos. La película se atiene a las normas. No hay excepción.

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From → Cine

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