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Entre los dos (You’re ugly too) (***)

30 mayo 2017

Un hombre recibe la libertad condicional para cuidar de su sobrina huérfana. Cada día debe establecer comunicación telefónica con las autoridades y aguarda el interrogatorio de un tribunal para saber si ha de volver o no al presidio. Mientras, vive con la niña en una caravana situada en un camping en el centro de Irlanda.

Podíamos decir que la historia no es nueva. Un hombre debe cuidar de una pequeña, con el choque generacional que conlleva. Aparte del cariño que pueda estrechar los lazos entre ambos, surgen personajes colaterales con sus propias problemáticas pero que afectan, unos tangencialmente y otros de forma más importante, al devenir de los protagonistas. Sin embargo, en este primer largometraje de Mark Noonan surgen una serie de logros que elevan el tono del film y lo convierten en una de las sorpresas de esta época pre estival en la que los grandes estrenos brillan por su ausencia o se ofrecen a cuentagotas, salvo los clásicos blockbusters en los que la acción es el único camino para entretener.

Uno de los puntos más importantes es la presencia de un actor tan sólido como Aidan Gillen. Incorpora a Will, un tipo reservado que cuida de su sobrina Stacey –Lauren Kinsella-, cuya madre falleció pocas semanas atrás. Will ingresó en prisión después de que su cuñado muriese accidentalmente al intentar separarle cuando maltrataba a su esposa y a su hija. En prisión se metió en una serie de jaleos que no constan en el guion y su pena se amplió a más de cuatro años. Ahora, le restan seis meses de reclusión, pero le han concedido la libertad condicional para cuidar de Stacey, quien va dando tumbos en varias casas de acogida.

El otro aspecto destacable es la excelente fotografía de Tom Comerford. No dudamos que haya influido bastante en el buen hacer de Noonan. En unos parajes inhóspitos, en los que sobresale lo cutre, ha sabido captar no solo la esencia de todos ellos sino que ha conseguido hacer atractivo lo que en manos de la mayoría sería detestable. Se acompaña con una puesta en escena tranquila, que parece surgir de la propia idiosincrasia irlandesa, llena de miradas y acciones meditadas que favorecen el trabajo de los dos protagonistas. La banda sonora de David Geraghty apoya el tratamiento de la historia con unos toques de guitarra suaves que mantienen una difícil complicidad con las imágenes retratadas por Comerford.

Curioso que en el espacio de un mes nos lleguen dos historias en las que un tío lucha por hacerse cargo de su sobrina tras el fallecimiento de su hermana. La otra es Un don excepcionalGifted-, y en ambos casos, la niña y el adulto optan por refugiarse en lugares marginales. En este caso, una caravana en el interior de Irlanda, dejando atrás Dublín, que había pertenecido a la madre de la pequeña. El primer paso es el conflicto generacional provocado por un hombre aparentemente preocupado y responsable, así como una chiquilla con modos por pulir en plena etapa pre adolescente. Su relación se complica cuando ella desarrolla narcolepsia y no es aceptada en la escuela próxima.

Aparece luego una pareja que vive en una caravana próxima. Tibor –George Pistereanu- y Emilie –Erika Sainte-. Tienen un hijo más pequeño que Stacey y Will siente un especial interés por la mujer, cuya convivencia con el marido resulta hasta cierto punto disfuncional. Esas historias colaterales representan el mayor defecto del film, puesto que no están desarrolladas convenientemente, centrándose el conjunto en los dos personajes centrales, lo que da pie a la sobria y acertada interpretación de Aidan Gillern.

El resultado es un film delicado y atractivo. Aunque ofrece escasas novedades en su argumento, se deja querer. Salvando las distancias, recuerda en su factura a Manchester frente al mar, pero sin la profundidad y la carga dramática de la producción protagonizada por Cassey Affleck, que contaba con un mayor presupuesto y más talento en su desarrollo. En este caso, los hechos no se redondean sino que llegan por inercia, con bastantes flecos por rematar y un título original, eres feo también, que se justifica viendo el film y que hace hincapié, aunque veladamente, en que todos tenemos una fealdad que puede pulirse, o no.

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From → Cine

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