Skip to content

Júlia Ist (**)

18 junio 2017

Una estudiante de arquitectura de Barcelona vive una existencia cómoda. Miembro de una familia de clase media, tiene una relación estable con su novio. Todo cambia cuando se desplaza a Berlín con una beca Erasmus. Después de sentirse sola durante algún tiempo, se incorpora a un grupo de estudio y todo su mundo se transforma.

La opinión generalizada es que los estudiantes que disfrutan de una beca Erasmus se entregan más bien a una aventura que a una canalización de sus estudios. Tras vivir su propia experiencia y el relato de algunos amigos, la actriz Elena Martín, a quien disfrutamos en  Las amigas de Ágata, debuta en la dirección como una joven barcelonesa de veintiún años que se a Berlín para continuar sus estudios de arquitectura. De ahí el título en alemán del film

Hasta entonces, la vida de Júlia discurría sin bastantes complicaciones. La decisión de irse a Alemania se la comunica a su novio Jordi –Oriol Puig- a última hora. De todas formas, mantiene un contacto frecuente a través de Skipe tanto con él como con su familia y su mejor amiga, Silvia –Carla Linares-. Lo que prometía ser una aventura apasionante en el verano berlinés se transforma en cierto aislamiento y dificultades con un idioma que, aunque domina, también se le presenta esquivo.

Sus hábitos se modifican cuando se incorpora a un grupo de estudios que pretende hacer un proyecto sobre una construcción con nuevos materiales entre los que figura Ben –Jakob  D’Aprile- con quien pronto iniciará una aventura sin ataduras. Al tiempo, comienza a frecuentar fiestas, discotecas y a tener una relación más frecuente con la bebida. Todo ello implica el distanciamiento con Oriol. En realidad, descubre una nueva vida en Alemania, aunque pronto se da cuenta de que tampoco las cosas son como esperaba.

Sin duda, lo mejor de la propuesta es que no resulta caótica. La exposición es buena y la sensación que transmite Elena Martín como autora resulta eficiente. Se eleva por encima de un guion nihilista, bastante simplificado en el que las situaciones dominan con mucho a los diálogos. Más adelante, sobrepasado el rubicón de la película, deriva hacia circunstancias más estereotipadas, incluso banales, que buscan un relato basado en la opresión a base de planos muy cortos que compensan de alguna manera la vacuidad de la propuesta. No lo consigue, y el espectador llega a desengancharse porque, en cierto modo, la propuesta ya no resulta tan convincente.

Con rigurosidad, hay elementos en la puesta en escena que sorprenden en el plano negativo. Especialmente, el hecho de que la protagonista sea una estudiante de arquitectura que, sin embargo, no dedica un solo momento a comprobar las construcciones de ese país. Ni las más clásicas ni las modernas. El único apunte a su especialidad se expone en las aulas, cuando se afirma que Berlín es un referente de las ciudades del siglo XXI y que, al contrario que Nueva York, se expande lateralmente, y no hacia arriba.

Sorprende Elena Martín como actriz. Es una profesional a tener en cuenta, dúctil y que presenta habilidades en muchos frentes, aunque parece mostrarse más cómoda en el drama. Como directora, su debut resulta esperanzador aunque debería atinar más con el guion. Fortalecerlo y contar sus relatos de una manera más contundente.  Su idea de narrar la experiencia Erasmus de una estudiante española en Berlín se queda ciertamente floja, con muchas aristas que afinar. Tantas, que en ocasiones no se sabe realmente lo que desea contar.

Anuncios

From → Cine

Dejar un comentario

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: