Saltar al contenido

Todo el dinero del mundo (All te Money in the World) (***1/2)

22 febrero 2018

Solo hay rescate si hay beneficio

En 1973 la mayoría de publicaciones se hicieron eco del secuestro de Paul Getty III, el nieto del hombre más rico del planeta. Inicialmente, se pidieron por su rescate 17 millones de dólares, aunque la cifra fue posteriormente rebajada a cuatro. El multimillonario sólo accedió a conceder aquella cantidad por la que pudiera desgravarse a modo de donación.

En Roma se vivía la dolce vita. Los famosos paseaban con sus mejores galas en los alrededores de la Fontana di Trevi perseguidos por decenas de paparazzi. Una figura destaca en la noche romana, la de un joven con apariencia de andrógino que se entremezcla con muchachas de vida alegre junto al Coliseo. De pronto, una van detiene su marcha y obligan al chico a introducirse en ella. La mafia calabresa había secuestrado a Paul Getty -Charlie Shotwell-, el nieto mayor del hombre más rico del mundo.

A sus ochenta años, Ridley Scott ha llevado a la pantalla con mano firme un guion de David Scarpa centrado en aquel suceso del verano de 1973. Un episodio rocambolesco del que, en principio, se hacía responsable al propio muchacho y que terminó con el pago del rescate a la mafia calabresa y la amputación de una oreja de Paul Getty como prueba inequívoca de que sus autores iban en serio y que devolverían al prisionero en la misma proporción en que fuera abonada la cantidad requerida. Con más de dos horas de duración, la cinta entretiene gracias a su riqueza visual, a la formidable actuación de dos de sus actores principales y ciertos puntos álgidos del guion que sirven para radiografiar a un multimillonario tacaño, usurero y ejemplo máximo de megalomanía.

Al comienzo se nos pone en antecedentes que la fortuna obtenida por J.P. Getty fue gracias al petróleo. Consiguió unir a todas las tribus árabes y, lo que resultó más importante, halló la fórmula para extraer el crudo y transportarlo a occidente. Para ello, fue decisiva la botadura de un súper petrolero cuyo coste él mismo sufragó. Cuando se produjo el secuestro del primogénito de su hijo mayor, John Paul Getty Jr. –Andrew Buchan- y de su esposa Gail Harris –Michelle Williams-, los padres del chico vivían la vida por separado. Mientras él se dedicaba a protagonizar orgías en las que preponderaban mujeres y drogas, ella vivía en la capital italiana con Paul.

Aunque Gail solicita a su suegro el dinero del rescate, éste se cierra en banda y deja una frase para la historia: Tengo catorce nietos. Si doy un centavo por el rescate de uno de ellos, tendré catorce nietos secuestrados. J. Guetty –Christopher Plummer- encargó a Fletcher Chase –Mark Wahlberg-, su hombre de confianza en seguridad y ex agente de la CIA, que se mantuviese al lado de su nuera e intentase resolver el caso sin que le costase un solo dólar. De la avaricia y el desapego de este personaje habla el hecho de que sólo invertía alguna cantidad de dinero si era para conseguir más dinero. A través de su fundación conseguía obras de arte muy valiosas que hoy en día pueden admirarse en el museo de Malibú que lleva su nombre. Llegado el caso, para hacer frente a un posible rescate, solo estaría dispuesto a ofrecer la máxima cantidad de dinero posible con la que pudiera desgravar al fisco. Aproximadamente, una cuarta parte de lo solicitado.

Mientras Gail luchaba por la liberación de su hijo, aproximándose casa vez más a Chase, Paul Getty II vivía su cautiverio, aunque encontró un aliado en la figura de Cinquanta –Romain Duris-, quien estaba a merced de su jefe, el mafioso Mammolitti –Marco Leonardi-. Cinquanta era consciente de que no podía acudir a la policía aun tratándose de su propio hijo el que hubiera sido secuestrado. Son las normas de una región cuyos habitantes se rigen por un código no escrito perfectamente difundido.

El guion tiene muchas licencias. Está claro que se basa en sucesos reales, y aunque retrata la singular figura de J.P. Getty, conviene recordar que durante su vida desheredó y volvió a nombrar herederos a varios miembros de su familia. Prácticamente, en la cinta se hace coincidir la liberación de su nieto con su muerte, hubo casi tres años de diferencia, y en su testamento ni siquiera lo mencionó, legando solamente a su primogénito quinientos dólares. Tampoco tiene importancia en este relato el hecho de que Gail Harris fuese una actriz, lo que ayudó a que su hijo se codeara con los máximos representantes de la dolce vita, y que a sus dieciséis años compartiera las fiestas con su afición a la pintura.

Brilla en la forma que nos narra como el dinero todo lo puede porque, al fin y al cabo, hay un precio para todo. A cambio, los personajes, en su mayoría, aparecen deslavazados o se difuminan en el conjunto, como el caso de Oswald Hinge –Timothy Hutton- el abogado del multimillonario, así como la de los delincuentes calabreses. La historia gira en torno al secuestro y no se atreve a decantarse por la imponente figura de John Paul Getty o por la de su nuera.

Da igual, porque los actores que los encarnar llevan a cabo un sólido trabajo que se hace patente mucho más en el caso de Christopher Plummer, oportunamente nominado al Oscar como mejor actor secundario. Luce también la planificación de Ridley Scott, que sabe tenernos pegados a la pantalla, los efectos visuales están muy integrados y el ritmo es casi magnético. Una película que interesa y que aunque, aunque no figure entre las tres mejores de su actor, referencia un octogenario cineasta que mantiene un espíritu joven y las ideas muy claras.

From → Cine

Dejar un comentario

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .

A %d blogueros les gusta esto: