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El justiciero (Death Wish) (*)

3 abril 2018

Un Batman en Chicago

La vida apacible de un cirujano da un giro total cuando el día de su cumpleaños su mujer fallece y su hija queda en coma tras un asalto a su domicilio. Dispuesto a tomarse la justicia por su mano, se convierte en una especie de vengador nocturno que se hace notar contra el crimen en las calles de Chicago.

Hace más de cuatro décadas que Charles Bronson encarnó a un arquitecto neoyorquino que se tomaba la justicia por su mano después de la policía se mostrase inoperante para atrapar a los atracadores que violaron a su hija y asesinaron a su esposa. Aquel film dio paso a una serie de secuelas a cada cual más inferior hasta que ahora se ha retomado la idea para lucimiento de Bruce Willis e incrementar la filmografía de Eli Roth, un cineasta que, a caballo entre el thriller y el terror, no cuenta con una sola película destacable.

Desde luego, Bruce Willis es mejor actor que Bronson, pero no es esta la producción que pueda hacernos olvidar a John McClane ni la que volverá a situar a su protagonista a cotas tan importantes como las conseguidas gracias a El sexto sentido. En esta versión se ha cambiado el escenario y Nueva York ha dado paso a Chicago. También la profesión del personaje central, que ahora es un cirujano llamado Paul Kersey quien, el día de su cumpleaños ve como llegan al hospital los cuerpos de su esposa Lucy Rose –Elisabeth Sue- y de su hija Jordan –Camila Morrone-. Aquella fallece nada más llegar y la joven, que preparaba su entrada en la Universidad, padece un traumatismo craneal tan severo que la mantiene en coma.

El único apoyo de Paul es su hermano Frank –Vincent D’onofrio-, pero el tiempo pasa sin que los detectives Kevin Raines –Dean Norris – y Leonore Jackson –Kimberly Elise- anuncien avances en la investigación. La ausencia de resultados impulsa al doctor Kersey a pasar a la acción. De esta forma, se convierte en una especie de justiciero nocturno que lucha contra el mal en la ciudad. Batman estaría orgulloso de este personaje. Incluso, podrían trabajar juntos si no fuese porque este médico vengativo elimina a los malos. No tiene ningún reparo en dispararles o hacerlos desaparecer de la faz de la Tierra mediante otras acciones.

Ojo por ojo. Su esposa falleció y su hija está en coma. Suficiente como para ejecutar a todo aquel indeseable que se cruce en su camino o al que haya sido anunciado por las noticias. Su meta es encontrar a quienes penetraron en su casa, arremetieron contra la dos mujeres que más quería y robaron varias de sus pertenecías. Lo que desconocemos es si, llegado ese día, será suficiente o si habrá acostumbrado a su doble vida, lo que pudiera afectarle como una droga.

Lo que cabe realmente preguntarse es la necesidad de recuperar una historia como ésta en la actualidad. Puede ser que en los años ochenta, con mucha inseguridad ciudadana y movimientos contraculturales en auge, esta propuesta pudiera resultar interesante. Incluso, el aditamento de la violación en aquel caso ya nos ofrece más pistas. Por lo que se refiere a este remake, el conjunto parece trasnochado si exceptuamos el trabajo de Bruce Willis y la utilización de las nuevas tecnologías. Ya con la primera aparición de este vengador nocturno aparece un video que no tarda en hacerse viral. Después es la televisión más que la prensa escrita la que se encarga de airear sus hazañas.

En el caso del personaje interpretado por Charles Bronson se le buscó un pasado que justificaba su conocimiento y buen hacer con las armas. Mucho más forzado en ese sentido resulta este Paul Kersey del siglo XXI. Tenemos que dar por buenos los argumentos que se nos ofrecen, aunque estén cogidos con alfileres. También hay una intención evidente de ser políticamente correcto. No se quieren cargar las tintas contra la Administración actual en la Casa Blanca y se incluyen personajes de color, como la detective Jackson. De la misma forma, se pretende que los criminales no pertenezcan a una etnia concreta. Sus nombres son tan norteamericanos como Knox –Beau Napp-, Joe –Ronnie Gene Blevins- o Tate Fish Karp –Jack Kesy-. La nota hispana se reserva para Chris Salgado –Mike Epps-, un médico playboy amigo y compañero del protagonista.

From → Cine

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