Saltar al contenido

La música del silencio (La musica del silenzio) (1/2)

23 agosto 2018

Bocelli, a escena

Aunque nació con un grave problema ocular que degeneró en ceguera absoluta, el alter ego de Andrea Bocelli persiguió desde niño abrazar su gran afición, la música. Se repasan en este supuesto biopic momentos familiares, su adaptación a un mundo hostil, el romance con la que se sería su esposa, y la ascensión a la cumbre.

Es conocido en los cinco continentes. No en vano, Andrea Bocelli ha vendido más de setenta millones de copias en todo el mundo. Sus registros discográficos incluyen diez óperas completas, temas clásicos y, sobre todo, composiciones románticas. También es responsable de un libro, el que da título a este film, donde se repasa su biografía, con detalles de su infancia y juventud que, probablemente, resulten poco apasionantes para la gran mayoría.

Se vuelca principalmente en sus problemas de ceguera, en su relación con quienes le rodean y su deambular hasta conseguir el reconocimiento masivo. El experimentado Michael Radford, responsable en 1984 de El cartero (y Pablo Neruda) -Il postino-, se encargó de dirigir este biopic sensiblero y que se entretiene en las cosas más inocuas que se pueden mostrar de un divo de la música. El primer encuentro entre Bocelli y Radford tuvo lugar en el film más laureado de su autor, cuando el cantante y compositor formó parte de la banda sonora ganadora del Oscar con el tema Me faltarás, que obtuvo la nominación al Grammy latino

La biografía de Bocelli parece sumamente interesante, no solo por sus esfuerzos para conseguir su meta sino también por sus múltiples colaboraciones con otros artistas, pero el guion se queda pobre, alimentando las anécdotas más que las vivencias. Sus frases son muy endebles, destacando únicamente cuando le dice a su padre que si los demás tienen que domar un caballo él tiene que hacer lo propio con un elefante.

Afirma el propio tenor, que aparece en el film como narrador y protagonizando momentos puntuales de su vida en el celuloide, que el original literario es solo una novela, que no se trata de una autobiografía, aunque sí tiene un paralelismo con sus propias vivencias. Nació con el nombre de Amos Bardi en una granja muy próxima a Pisa en el seno de una familia con recursos. Muy pronto, su padre Sandro -Jordi Mollá- y su madre Edi -Luisa Ranieri- reciben la noticia de que está afectado por un glaucoma congénito. Después de diversas operaciones quirúrgicas únicamente atisba poco más que unas siluetas.

Era un niño llorón que se calmaba solo cuando escuchaba música. Con mucho dolor, sus padres le matriculan en un centro especial para ciegos, donde aprenderá braille. Posteriormente, durante un partido de fútbol recibe un balonazo en la cabeza que le condena definitivamente a una ceguera total. Para entonces, la música era su válvula de escape y estaba decidido a ser un gran tenor, impulsado por su tío Giovanni –Ennio Fantastichini-. Llega a ganar un primer premio de interpretación en la Toscana, lo que le abriría las puertas del festival de San Remo, pero un cambio de voz al pasar a la pubertad frenó en seco sus intenciones.

La licenciatura en Derecho se presenta como una opción, pero Amos Bardi -Toby Sebastian- echaba de menos la música. No quería ser un invidente más que se dedicara a contestar el teléfono o a afinar pianos. A regañadientes aprendió a tocar ese instrumento, aunque en la realidad, Bocelli domina el saxofón, la flauta, el arpa, la trompeta, el trombón, la guitarra, la percusión y el acordeón. Gracias a los métodos de un docente aficionado -Daniel Vivian- consigue terminar la carrera al tiempo que había compaginando sus estudios con actuaciones en diversos locales junto a Adriano -Alessandro Sperduti-, con quien entablara fuerte amistad a raíz de su primer concurso. Una de esas noches de tabaco, música e insomnio conoció a quien sería su esposa -Paola Lavini-.

Sería su colaboración con Zucchero lo que le lanzaría definitivamente al estrellato. Previamente, había tomado clases con el ya retirado Franco Corelli, que en el film se transforma en un referente interpretativo para dejar paso a un supuesto maestro español encarnado por Antonio Banderas. Lo que sigue a continuación son pequeños fragmentos del éxito de Bocelli y algunas fotografías de su trayectoria. Es tan poco apasionante la historia que se nos relata que la música es lo más atractivo del guion, así como algunas pinceladas paisajísticas de la Toscana. Temas tradicionales, como Oh sole mío!, o arias operísticas muy populares. El resultado final está más cerca de una plana producción televisiva que de una ficción interesante.

Anuncios

From → Deportes

Dejar un comentario

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.

A %d blogueros les gusta esto: