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Uno más en la familia (A Dog’s Way Home) (**1/2)

19 enero 2019

Viaje de perros

Una perra callejera es llevada desde Denver a Nuevo México para que pueda tener una existencia sin sobresaltos. Cuando el animal nota la falta de sus amos emprende un viaje de vuelta a casa a lo largo de unos setecientos kilómetros, lo que conlleva enfrentarse a muchos peligros.

La satisfacción que puede producir una película depende muchas de nuestro estado de ánimo. También del género más afín con nuestros gustos o que se centre en algún asunto que nos preocupe o del que seamos expertos. Aquellas en las que aparecen perro abandonados tocan la fibra sensible de quienes tienen una mascota de este tipo. El guion puesto en manos de Charles Martin Smith -que ya había rodado con canes en la olvidable Air Bud- resulta tan emotivo como cualquier propuesta en la que un niño sortea obstáculos y dificultades para reencontrarse con los suyos. como Maro, sin ir más lejos.

Esta protagonista, una mestiza de pit bull llamada Bella, tiene voz. Muy al contrario de lo que sucedía en Isla de perros. Sus palabras en off buscan llegar a lo más hondo los sentimientos del espectador. Si el viaje es una aventura, o una road movie canina, avanza en busca de un final en el que resulta muy difícil contener las lágrimas. Quienes no sean amantes de los perros deben abstenerse de ver esta producción, rodada sin altibajos, aunque sus recursos de CGI nos dejen tan fríos como la nieve que cubre los picos más altos de las Montañas Rocosas.

La historia está tomada de una novela escrita por W. Bruce Cameron, quien también es el productor y ha intervenido en el guion. Se trata de un autor que suele tener a los animales como protagonistas de sus historias, siempre tendentes a rompernos el corazón. Emotivas al máximo, nos hacen sufrir hasta decir basta. Lo mismo sucede con Uno más en la familia, que tal vez acumule algunas escenas violentas que podrían haberse rebajado para que el filme resultase apto para todos los miembros de la familia.

Bella vive feliz en la calle con su familia y unos cuantos gatos, pero cuando los empleados municipales se llevan a los suyos queda al cuidado de una mamá gatuna. En este punto habría que hablar de las prohibiciones que pesan en el estado de Colorado sobre los pit bull, y con las que no estamos familiarizados fuera de los Estados Unidos. Un futuro doctor llamado Lucas -Jonah Hauer-King- lleva a su amiga Olivia -Alexandra Shipp- a ver los mininos que se encuentran bajo su vivienda con la intención de pensar en un futuro con menos sobresaltos.

Así se encuentran con Bella, a la que Lucas lleva a su casa, convirtiéndose en inseparable, ofreciendo compañía a la madre del chico, Terri -Ashley Judd-, una veterana de guerra ahora desempleada que acude a terapia para lidiar con su depresión en el mismo centro en el que trabaja su hijo para asistir a otros ex combatientes. Los contratiempos llegan cuando un especulador del ladrillo pretende derribar la casa de Bella y llama a los empleados de la perrera. Sobre Bella sobrevuela la posibilidad de la eutanasia y Olivia decide llevársela a Nuevo México con unos tíos.

Cobra importancia un juego. Los perros aprenden rápido y, generalmente, son animales de costumbre. Lucas enseñó a Bella un entretenimiento llamado Go Home, una vuelta a casa que el animal se toma como un entretenimiento obligado y que se extenderá alrededor de setecientos kilómetros y dos años. La protagonista vivirá diversas aventuras, se encontrará con una cría de puma que le acompañará durante un largo trecho, y vivirá junto a un sin techo llamado Axel -Edward James Olmos-. Juntos, protagonizarán secuencias que pueden herir la sensibilidad de más de un espectador, como sucede con las imágenes del deterioro cerebral de los veteranos de guerra, o los animales que resultan heridos.

Si el comienzo es amable, con momentos de una ternera máxima, como cuando ofrecen a Bella un trozo de queso cada noche antes de dormir, a medida que avanza el largometraje, la tragedia desplaza a cualquier otro sentimiento. Hay pequeños momentos relajantes, aunque se tuercen casi de inmediato en una aventura de final incierto que en su culminación nos obliga a recurrir a una gran sábana para enjugar el llanto.

From → Cine

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