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El pan de la guerra (The Breadwinner) (***1/2)

12 junio 2019

Oda contra la misoginia

Una niña de once años vive en la capital de Afganistán y acompaña al mercado a su padre, mutilado en la pasada guerra, para vender los escasos objetos de valor que quedan en su casa. Cuando él es llevado a prisión, la pequeña se hace pasar por un chico para ayudar a su familia por medio de trabajos basura.

En 2014 una película irlandesa titulada La canción del mar se colaba entre las candidatas al Oscar a la mejor película de animación. Estaba dirigida por Tom Moore, que en filmes anteriores habían trabajado con Nora Twomey, con quien fundó el estudio de animación Cartoon Saloon, junto a Paul Young y Ross Murray. Desde 2018, esta cineasta puede presumir de su propia nominación a la estatuilla dorada gracias a su segundo trabajo en solitario.

Nos encontramos con un trabajo, que pese a ser de dibujos y protagonizada por una niña de once años, dista mucho de ser una producción dirigida a los más pequeños. Se ubica en Kabul, la capital de Afganistán, y hace hincapié en los problemas que tienen las mujeres en la región, donde son duramente reprimidas a causa de una misoginia exacerbada. Parvana ayuda a vender en el mercado los pocos objetos de valor que quedan en su domicilio junto a su padre, mutilado de guerra. Cuando éste es encarcelado tiene que adoptar decisiones drásticas para ayudar a su familia.

Vive con su madre enferma, su hermana mayor y un hermano pequeño. Otro falleció al estallarle una mina antipersona. Su madre es escritora y su padre fue maestro, y ambos le inculcaron un fuerte interés por las historias. Afganistán está dominado por los talibanes, quienes imponen su ley de manera abusiva. Las mujeres no pueden caminar solas y han de estar acompañadas siempre por un varón. Han de cubrirse como manda la legislación y deben concertarse matrimonios en la pubertad.

Después de encontrarse con una antigua compañera de la escuela que se hace pasar por un varón para ayudar a su padre, Parvana toma la misma actitud. De esta forma, podrá ir al pozo a por agua, ocuparse en trabajos basura, vender objetos en el mercado o leer y escribir a cambio de pequeñas ayudas. De ahí el título en inglés, algo así como la sustentadora. Además, y lo más importante para ella, tener noticias de su padre, ya que desconoce si se encuentra vivo a muerto.

La historia es cruda y apenas hay momentos de distensión. Casi todo lo que puede salir mal no se enmienda, a excepción de un adulto con el que entabla amistad en el mercado. Mientras, el paso de los aviones, que sobrevuelan la ciudad, anticipan una guerra inminente. La situación de la familia es muy incierta, aunque a la vista está que se puede tomar como ejemplo de lo que sucede a su alrededor.

Angelina Jolie fue quien tomó la iniciativa de este largometraje, que ella misma produjo y ayudó a adaptar de la novela escrita por Deborah Ellis. Únicamente su cruce con Coco le privó seguramente del Oscar, a lo que hay que añadir que se trata de una propuesta más juvenil y que los niños no tienen posibilidades de disfrute, puesto que carece de humor, se impone el drama y la banda sonora de Jeff y Michael Danna está siempre muy al servicio de la historia, sin intercalar canciones o números musicales que ayuden al relax.

El conjunto es muy sugerente y raya en el sobresaliente. De todas formas, ofrece irregularidades que le bajan del pedestal al que, en principio, parecía destinado. La ciudad es magnífica, al igual que sus calles y las imágenes del desierto. Los fondos resaltan por su autenticidad, lo que no se mantiene a la hora de ilustrar los pozos petrolíferos. Su humareda es estática salvo la que aparece en primer plano. Los personajes muestran una línea mucho más sencilla. Con pocos rasgos se consigue la expresividad en sus rostros, destacando los inmensos ojos de Parvana, mucho más próximos a los de cualquier princesa Disney que se precie. La historia principal que narra muestra unos dibujos más infantiles y, por otra parte, ralentizan una historia que, de por sí, tiene una fuerza mayúscula.

Con esas excepciones, cualquier parecido con las producciones animadas habituales de Hollywood no pasa de ser una mera coincidencia. A partir de la sencillez se muestran secuencias sobrecogedoras, emotivas y llenas de fiabilidad. Quizás, hubiera sido una historia para que fuese rodada con personajes reales. En ese caso podría superar la tensión, siempre dulcificada por la animación, aunque difícilmente fuese más valiosa. El guion muestra escasas fisuras. Si acaso el incidente con un familiar cuando la madre de la protagonista ofrece en matrimonio a su hija mayor, lo que no se revuelve de manera tan satisfactoria a lo conseguido en otros pasajes.

From → Cine

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