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Tu mejor amigo: Un nuevo viaje (A Dog’s Journey) (*1/2)

25 junio 2019

Cumplir un mandato

Bailey sigue viviendo con sus dueños cuando aparece un nuevo miembro en la familia. La edad no perdona y al buen perro le llega su hora. Entonces es su amo quien le pide que cuide a su nieta. A través de sucesivas reencarnaciones, la fiel mascota buscará a la chica para cumplir con la orden.

Las películas con perros como protagonistas consiguen buenos réditos en taquilla, algo que ya había señalado Alfred Hitchcock. Ahora advertimos un nuevo filón basado en el encuentro, después de múltiples trabas, entre una mascota y su dueño. Son historias que requieren una sábana para entrar en la sala de proyección porque la emoción está a flor de piel. En realidad, solamente quienes disfrutan de la compañía de un perro pueden embelesarse hasta el infinito con estas propuestas. En el extremo opuesto, habrá espectadores que las detesten, pero a estos no se les ocurrirá sacar una entrada.

El incremento de familias con mascotas ha crecido de forma exponencial en los últimos años. Ha ido acompañado también de las revisiones cinematográficas de las novelas de W. Bruce Cameron, que además figura en los créditos como coguionista de estas adaptaciones. Se le escapó a este autor Siempre a tu lado (Hachiko), aunque el director de este remake rodado en Estados Unidos, el sueco Lasse Hallström, abrió la veda de sus creaciones literarias con Tu mejor amigoA Pog’s Purpose-, presentada en 2017. Llegó a continuación Un largo viaje, y ahora le toca el turno a una secuela de aquella.

Estas entregas se caracterizan porque el argumento abarca un largo período de tiempo, lo que admite diversas reencarnaciones perrunas. Si en la inicial era la mascota quien buscaba su lugar en la vida, en esta ocasión debe cumplir el encargo de su dueño, Ethan –Dennis Quaid-, quien en el momento de su muerte le pide que cuide de CJ, su nieta. La chiquilla se ha quedado huérfana de padre y su madre Gloria –Betty Gilpin- apenas se cuida de ella. Cuando decide irse con su hija de la casa en la que viven Ethan y su esposa Hannah –Marg Helgenberger-, se acentúan todos sus vicios, especialmente los relacionados con el alcohol y los hombres.

CJ –Kathryn Prescott- crece y pasa de niña a mujer entre perros que se acercan a su lado. Se hace amiga de Trent –Henry Lau-, un tipo serio que no quiere desairar a sus padres y prepara su ingreso en la Universidad, al tiempo que la muchacha compone canciones que no se atreve a interpretar en público debido al miedo escénico. Después de la reencarnación de varios canes aparece en escena un Yorkshire llamado Max que ejercerá de catalizador de todos los frentes abiertos.

Con una dilatada carrera en la televisión a sus espaldas, Gail Mancuso da el salto a la pantalla grande. La cineasta expone con mucho oficio esta historia lacrimógena de Bruce Cameron que el propio autor se encarga de incrementar desde el guion. No solamente llega al corazón la historia del perro que quiere cumplir el mandato ordenado por su dueño. Se enriquece con subtramas que caminan en la misma dirección. Desde la mala madre alcohólica y despilfarradora, hasta el problema de los abuelos a los que no les dejan ver a su nieta. Hay más, como el novio acosador cuyos actos terminan con la muerte de uno de los sabuesos, o el chico bueno afectado de cáncer.

Tanta tragedia junta es muy difícil de aguantar. Especialmente, porque la tesis de este file, así como de su predecesor, es que los perros se reencarnan y recuerdan sus costumbres anteriores y a sus dueños, aunque sólo sea uno de ellos el que reside en su interior. ¿Los humanos no tenemos el mismo derecho? Además, ¿cómo sabemos si alguno de los perros que hemos tenido en nuestro hogar nos seguirá recordando a nosotros y no a otros de los amos que haya tenido en las vidas anteriores?

Son varias cuestiones las que tenemos que pasar por alto. El cariño que sentimos hacia nuestras mascotas nos puede nublar la mente, que de los ojos ya se encarga la película. Difícil mantener la cabeza fría para discernir lo que puede ser real de aquella ficción que nos hace comulgar con ruedas de molino. La historia, realmente, se tambalea pero la película está bien hecha y nos aprisiona. Al final no sabemos si es una meritoria película, dulce y sensible, o se trata de una de las producciones menos soportables de los últimos meses. Todo dependerá de lo que quieras a los perros.

From → Cine

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