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Perros de presa (Wilkolak) (**1/2)

1 diciembre 2019

Más allá del campo de concentración

Un grupo de niños son trasladados desde un campo de concentración a una mansión rural a la conclusión de la Segunda Guerra Mundial. En ella tendrán que superar el hambre y la sed, pero también a unos perros adiestrados que se convierten en el principal obstáculo para seguir con vida.

El género de terror convive con el holocausto nazi y el instinto de supervivencia en esta producción acaparadora de premios en Polonia escrita y dirigida por Adrian Panek. El núcleo central se desarrolla en un enorme caserón al que ha ido a parar un grupo de niños recluidos en un campo de concentración una vez que fueron liberados por las tropas soviéticas a la conclusión de la Segunda Guerra Mundial.

Los chavales, de distintas edades y sexos habían sido trasladados a Gross-Rosen desde otros campos y asistieron con temor a los últimos días de cautiverio. Los nazis se divertían con los prisioneros y los vejaban antes de dispararles a sangre fría. Los más pequeños observaban los detalles con angustia y miedo. Veían también como unos enormes y fieros perros se encargaban de quienes intentaban burlar a los nazis. Se trata de animales bien entrenados, que también cumplimentaban sin rechistar las órdenes recibidas por sus amos.

La entrada de los rusos para liberar el campo de reclusión sirvió para que el grupo de chicos protagonistas fuesen enviados a un enorme caserón en una zona rural donde, atendidos por una mujer, se encontraban sin agua y comida. Las esperadas provisiones que deberían portar los soviéticos tampoco se recibían. De esta forma se inicia una aventura iniciática para los chavales. La ausencia de líquido elemento les llevaría hasta la locura y se recordaban casos en los que algunos se mordían las venas.

Hanys –Nicolas Przygoda- parece un espíritu libre. Se fija en los detalles y los guarda para sí. Sabe que la indagación unida a la discreción pueden resultar vitales. Es de los que piensan que la caridad bien entendida empieza por uno mismo y primero debe salvarse él. Si él lo consigue, no le importa ayudar a los demás, pero siempre que se encuentre antes a salvo. Por eso mira para otro lado cuando dos uniformados intentan violar a Hanka –Sonia Mietielica-. Representan al ramillete de actores jóvenes que sorprenden en esta producción por su naturalidad ante las cámaras.

En sus correrías por fuera de la mansión, Hanys, que no ha perdido detalle de las acciones de sus carceleros germanos, se encuentra con otros prisioneros en un barranco quienes, seguramente, han sufrido el ataque de los perros que habitaban en Gross-Rosen. Precisamente, cuando los chicos se plantean salir de la casa para llegar a algún lugar en el que poder alimentarse y beber, se encuentran con que los canes rodean su vivienda y están dispuestos a tirárseles directamente a la yugular.

Adrian Panek consigue mantener la emoción y la intranquilidad que suele acompañar cualquier propuesta de este tipo. Se pasa peor cuando son niños. La mezcla de géneros funciona, muy al estilo de El señor de las moscas, si bien insiste en historias colaterales que apartan poco a la línea principal. Probablemente, se deba a su interés por alargar el metraje, que de otra forma se quedaría lejos de los escasos noventa minutos de duración.

La suave música de Antoni Komasa-Lazarkiewicz subraya casi de forma imperceptible esta coproducción entre Polonia, Países Bajos y Alemania. La película, inicialmente, prometía bastante más de lo que ofrece en su conjunto, puesto que se va debilitando por momentos. El protagonista del pijama a rayas arranca ofreciéndonos una personalidad intrigante, que se mantiene equívoca hasta bien entrada el film para terminar desilusionándonos en parte. A esas alturas, los fanáticos del thriller con ribetes de terror ya estarán ganados y no darán tanta importancia a los caracteres colaterales que se desdibujan hasta desaparecer, o a ciertas intervenciones que se aventuraban en principio y que tardan demasiado en llegar. Tanto, que el espectador las echa en falta bastante antes de que se pongan en práctica en el celuloide.

From → Cine

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