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Moira (1/2)

16 diciembre 2019

Exilio a toda costa

Se llama Germán y aunque nació en Argentina lleva décadas viviendo en España junto a su esposa y su hija. El día del cumpleaños de la joven recibe una llamada que le devuelve a un pasado que ya parecía olvidado. Tendrá que lidiar con sus recuerdos de una época cruel y los vaivenes de su familia.

Las moiras eran las deidades griegas que representaban la personificación femenina del destino de cada ser humano. Son el equivalente a las parcas romanas. Aunque con el paso del tiempo su naturaleza se hizo más abstracta. Una familia se reúne para festejar el vigésimo tercer cumpleaños de la hija de un matrimonio bien avenido. El padre recibe una llamada telefónica al término de la cual sufre un infarto.

Paulatinamente vamos conociendo más detalles gracias al desarrollo de dos narraciones separadas en el tiempo. Según la película, treinta años, pero serían diez más si los hechos transcurren en época actual, puesto que los otros se remontan a 1979, cuando el general Videla era la cabeza visible de la dictadura argentina. Una época oscura en la que desaparecieron en torno a treinta mil personas.

Daniel Lovechio, muy activo en el ámbito teatral al frente de la compañía Tyl Tyl, ubicada en la localidad madrileña de Navalcarnero, debuta como director y protagonista cinematográfico gracias a un guion de Nerea Lovechio basado en su propia tesis doctoral. Germán es el nombre del personaje central, casado con Rosa –Pury Estalayo- y padre de Lucía. Festejan la onomástica de ella cuando se produce el hecho que sacude sus apacibles existencias.

Martín –Víctor Vidal- ha llegado de Argentina para resucitar viejos fantasmas. En 1979 Germán estaba ennoviado con Daniela –Paola Tombolán-, pero su interés se depositaba en la oposición a la dictadura junto a su hermano Gustavo –Juan Luppi-. Tras varias acciones, Gustavo es encarcelado y el protagonista decide huir del país para no correr la misma suerte que su hermano y desoyendo la noticia del embarazo que le confirma Daniela. Al otro lado del Atlántico quedan dos mujeres desesperadas. Una, abandonada, la otra es Laura –Malena Alterio-, una madre que lucha como tantas otras en la Plaza de Mayo por saber dónde está su hijo desaparecido.

Germán no ha vuelto a tener contacto con Argentina. La presencia de Martín, que realmente es el hijo que nunca conoció, viene a romper todos los equilibrios y obliga a que afloren los recuerdos. Se revive de esta forma su relación con Daniela y los desvelos de Laura. También se incluyen imágenes de las supuestas torturas que, sin duda, el fugado nunca pudo conocer al detalle. Estas secuencias están solventadas con las escasas posibilidades a las que obliga una limitada financiación. De ahí que predominen los primeros planos con las secuelas del mal trato y recurso del sonido con la pantalla en negro.

La propuesta resulta interesante, aunque ya se ha desarrollado en el cine los crueles resultados de la dictadura argentina desde distintos ángulos. Lo más novedoso es la figura de Germán, un exiliado a toda costa, ya que deja su país para huir de un destino incierto, pero también a su embarazada novia y a su familia. Tiene que convivir con su moira particular. Y se muestra muy exigente. La sinopsis es realmente interesante, pero el desarrollo se derrumba a causa de algunos pasajes que no están bien definidos y de unos diálogos en ocasiones muy pobres.

El mayor problema es que no se definen bien las personalidades de cada uno de los protagonistas, que parecen reaccionar a impulsos y sin que haya bases sólidas que expliquen su comportamiento en algunos casos. ¿Es Germán un cobarde? Ha huido de todo y ahora que se desentierra el pasado sufre un infarto y no se atreve a seguir sus deseos. Esas indefiniciones, de las que se debe excluir a Rosa, la madre española, impide que el espectador se apasione y sufra con lo que sucede en la época actual.

La frialdad ejerce como denominador común, e incluso se advierte en la puesta en escena y en la interpretación. Algunas historias colaterales se mantienen en idéntica tesitura y no sirven para enriquecer la línea principal, lo suficientemente interesante como para necesitar adornos que no la benefician. El bajo coste de esta producción independiente es otro problema añadido. Y en este caso, bastante significativo.

From → Cine

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