Saltar al contenido

22 julio 2020

Lío en la Costa del Sol

Tras meter la pata hasta el fondo un policía campechano de un barrio de Madrid es destinado a la Costa del Sol como agente de movilidad. Allí se verá involucrado en una peligrosa trama de narcotráfico internacional y se encontrará, como siempre ha deseado, protagonizando una historia de acción como en las películas de Hollywood.

Hay películas que no necesitan ni el tráiler para que sepas lo que te van a encontrar. Producida por Atresmedia, con este título, sus protagonistas, y el nombre del director, suponemos una comedia familiar y con el consiguiente grado de acción para entretener. Se suma la posibilidad de un homenaje a las cintas de polis denominadas budy movie. La única duda estriba en saber el grado de imaginación y/o calidad de un tipo de conjunto que suele derivar hacia la astracanada.

Con Leo Harlem, Jordi Sánchez y Silvia Abril el tirón popular está asegurado. Con varios títulos en conjunto a sus espaldas, parece un trío de hecho en la pantalla después de la penetración conseguida entre el público gracias a la televisión. El nivel final del conjunto lo proporcionará el guion y, en buena parte, la dirección. Alfonso Sánchez se encarga de su cuarto largometraje prescindiendo esta vez de su compadre Alberto López. El guion de Jorge Lara y Fernando Pérez está al servicio de los actores, principalmente de Harlem que se encuentra con un compañero perfecto para que ambos se luzcan en cada secuencia sin pisarse la manguera.

José Miguel Makey es un policía cumplidor con su deber que recibe su apodo por su afición a las cintas norteamericanas de los ochenta. OK Makey, ¿hay que explicarlo…? Desarrolla su trabajo en el barrio madrileño de Carabanchel y una metedura gorda de pata es suficiente para reubicarle como un agente de movilidad, de esos que ponen multas por mal aparcamiento, en la Costa del Sol. Allí se encuentra con Willy -Jordi Sánchez- y también con Lola -María Sabaté-, su hija, con la que hace bastante tiempo que no tiene relación. Cerrará el círculo Silvia Abril que entrará al final como la Comisaría Cortés para poner todo boca arriba si ya no había suficiente lío.

La aparición de una trama de narcotráfico internacional en la que Makey se mete hasta las cejas hará que se encuentre como pez en el agua. Se mete en el epicentro de una de esas cintas de acción norteamericanas por las que siente una especial predilección. Surgen entonces las reminiscencias de Superdetective en Hollywood con un humor nada sutil y muy de andar por casa. Torrente hubiera sido otra buena referencia si obviamos la ausencia de actos y frases escatológicas que acompañan a la creación más afamada de Santiago Segura.

Muchas son las propuestas en las que un policía se ve obligado a marcharse a una ubicación muy diferente a la que le gustaría y que termina siendo el eje de la acción. Grandes cómicos como Louis de Funès o Alberto Sordi pasaron por ello. Cada uno, con la idiosincrasia de su cultura. En ese sentido, Makey cumple a la perfección. Es un tipical spanish con todas las consecuencias. Leo Harlem mantiene la línea de otros grandes actores que le precedieron, como Tony Leblanc y otros de su generación, aunque la propuesta sea más discutible cinematográficamente.

Alfonso Sánchez quiere ritmo, sobre todo acción, que la película no descanse y eso conlleva a que en ocasiones se descontrole. Hace bien en centrarse en sus dos personajes principales, convertidos en una especie de Terence Hill y Bud Spencer cuando nos mostraron como se comportan Dos superpolicías en Miami. Ellos llevan consigo el optimismo y la sonrisa para transmitirla a los demás. No hay mucho más que contar si no queremos destripar chistes o situaciones, incluido el papel de la Comisaria Bonet -Mariam Hernández-. En el tráiler oficial ya se puede ver una muestra de lo que es la película. Apenas hay poco más.

Este tipo de cine tiene una legión de seguidores dispuestos a pasárselo bien con las muecas y las morcillas de los actores principales. No saldrán defraudados. Que nadie busque originalidad, porque el desarrollo está cuajado de obviedades y situaciones predecibles. Sin embargo, todo ese público al que hacíamos referencia saldrá de la sala animado y considerando que ha merecido la pena pagar la entrada. El cine también es entretenimiento y las aventuras de este poli, tan riguroso en su deber como metepatas, lo busca y lo encuentra. Se echa en falta la ironía de los personajes de Peter Sellers, pero esa sería otra película y, por supuesto, lejos de un producto made in Spain.

From → Cine

Dejar un comentario

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .

A %d blogueros les gusta esto: