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Maquis (**)

30 agosto 2020

Mujeres de la posguerra

En el monte continúan diversos enfrentamientos puntuales tras el fin de la Guerra Civil. En el llano, las madres y las esposas de los maquis sufren la represión del Estado. En cada hogar hay motivos para el conflicto. Las hay que sufren, otras prefieren olvidar y las menos se rebelan ante la situación impuesta.

En España los maquis, como individuos o grupos que se parapetaron en los montes para luchar contra el régimen franquista, han tenido siempre una acepción distinta al resto de Europa. Bien es verdad que en la Península Ibérica existe una larga tradición de guerrilleros, en ocasiones confundidos con bandoleros, que nos han dejado la imagen de que cabalgaban trabuco en mano por Sierra Morena. Mientras en el resto del continente se respetaba y ensalzaba a los luchadores contra el fascismo, aquí se les menospreció tildándoles de ladrones y negacionistas.

Desde 1939 hasta que fueron amnistiados por el Régimen llevaron a cabo escaramuzas por distintos lugares de nuestra geografía, e incluso perpetraron una fallida invasión en 1944 a través del Valle de Arán. De la existencia y vicisitudes de los maquis hay ejemplos literarios y también cinematográficos. Escasos por otra parte. Se le puede preguntar al respecto a Manuel Gutiérrez Aragón, responsable de El corazón del bosque. Ahora le toca el turno a Rubén Burén, cuya ópera prima nos presenta una visión diferente, centrada en las mujeres que sufrieron la represión a consecuencia de los hombres que, a su modo, combatían los bosques.

Burén, que cuenta en su haber con varios textos teatrales relacionados con la historia, y particularmente con la Guerra Civil, parte de una de sus propias obras. Biznieto de Melchor Rodríguez, conocido por El ángel rojo que, durante el breve espacio de tiempo que fue alcalde Madrid, salvó a miles de presos republicanos, es una voz autorizada para tratar esta temática. Como en La casa de Bernarda Alba, los hombres existen, pero no aparecen. Sin ellos no habría historia, aunque esta ecuación no se conjuga con su presencia.

Con una fotografía en blanco y negro de Eugenio Tardon, presenta a varias mujeres que componen las diferentes formas de actuación ante la realidad cotidiana con la que lidian. Lo hace después de una secuencia de apertura en la que una mujer con el cuerpo visiblemente lacerado pide ayuda a una religiosa para que no se vuelvan a ensañar con ella. La hermana le insiste en que colabore para evitar más sufrimientos. La postura de las monjas queda reflejada en la actitud de sor María, a la que da vida Rosa Fernández Cruz, coproductora del film, rodado en Madridejos y Luzón, dos pequeñas localidades de Toledo y Guadalajara, respectivamente. En lugares como estos, los maquis tenían más posibilidades de mantener contactos efímeros con sus familias.

En el lado opuesto, las mujeres de cierta edad conforman una especie de corrillo con la diferencia de que casi siempre están en sus respectivas casas o en los patios de las mismas. Dejando aparte a Eudosia -Teresa del Olmo-, y a Antonia -Lola Muñoz-, la propuesta se centra en tres personajes que representan las tres Españas. Pilar -Paloma Suárez- es la madre de tendencia conservadora y católica que solo quiere vivir en paz. Su nuera, Adela -Zaida Alonso- es la inconformista y de carácter revolucionaria. Sagrario -Fátima Plazas, es la hija que representa a todas aquellas que no vivieron el enfrentamiento bélico y quiere pasar página. Todas ellas tienen motivos para la tristeza y la insurrección. Tampoco hay que olvidar las represalias y las torturas. Motivos suficientes para la comprensión.

Con un presupuesto reducido, Rubén Burén saca adelante su largometraje con pulcritud, aunque en algunos pasajes se note su procedencia teatral. Más en los diálogos que en la puesta en escena. Las intérpretes cumplen con su cometido. Máxime, teniendo en cuenta que la mayoría de ellas tienen escasa experiencia ante las cámaras. Dan vida a unas mujeres que, como las de la época, vieron recortadas sus libertades tras una breve primavera a causa de posiciones machistas e intransigentes. Ellas fueron las grandes sacrificadas en ese período y sobre las que se hace hincapié buscando el mayor eclecticismo posible en la exposición.

From → Cine

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