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La diosa fortuna (La dea fortuna) (**1/2)

4 septiembre 2020

El amor y sus facetas

Hace más de tres lustros que Alessandro y Arturo viven en pareja. Su relación está deteriorada, aunque conservan el afecto. Todo cambia cuando una amiga les deja a sus dos hijos debido a que debe tratarse de una grave enfermedad. Los dos protagonistas deberán enfrentarse a una situación totalmente nueva.

El título del film tiene que ver con un ritual por el que una persona debe estar junto a quien ama. Ha de clavar sus ojos en el rostro del otro y abrirlos inmediatamente para que esa imagen descienda al corazón. Se lo enseñará Annamaria -Jasmine Trinca- a los protagonistas de esta historia del veterano cineasta italiano de origen turco Ferzan Ozpetek. Se trata de un relato de amor en diversas facetas centrado especialmente en una dupla gay cuyos componentes llevan juntos más de quince años.

Arturo -Stefano Accorsi- es un intelectual y un profesor fracasado y Alessandro -Edoardo Leo- es un fontanero promiscuo que en tiempos fue novio de la citada Annamaria, una mujer rebelde de origen aristocrático, quien debe ser hospitalizada a causa de unos fortísimos dolores de cabeza. Esa es la razón por la que deja a sus hijos, Martina -Sara Ciocca- y Sandro -Edoardo Brandi- a cargo de los dos varones justo en un momento en que su relación se ha desmoronado. Quedan los rescoldos del amor y un cariño evidente, pero su unión no parece dar para nada más. La existencia de un amante por parte de Arturo y los devaneos de Alessandro, que bien pudiera ser el padre del joven que ahora tienen a su recaudo lleva, entre otras cosas, al naufragio de la pareja.

La aparición de los chicos abre nuevos horizontes y una situación a la que nunca se habían enfrentado. De esta forma, Ozpetek trata diversos tonos del amor, que extiende cuando, tras el fallecimiento de Annamaria a causa de una enfermedad hereditaria, deciden llevar los chavales a casa de la madre de ella, Elena Muscarà, interpretada por la escritora Barbara Alberti. Es una baronesa que vive en una gran mansión en Sicilia y que romperá la armonía, si realmente existiera, de los protagonistas. El trato con sus nietos es muy arisco, y tremendamente distante en relación al de ellos.

Se presenta así otra variante del amor, a la que debemos añadir de inmediato la que componen Filippo -Filippo Negri- y Ginevra -Pia Landotti-. Él sufre alzhéimer y cada día se enamora de ella como si fuera la primera vez. Es el pasaje más dramático de la propuesta, que se intenta mantener equilibrada en todo el momento y que cuenta con unos diálogos que se nos antojan hirientes en algunos pasajes. El intento de profundizar en las relaciones humanas lleva a conversaciones descarnadas, aunque casi siempre bien dirigidas por parte de su autor.

Otros dos personajes surgen como una especie agitadores. Esra, a la que da vida Serra Yilmaz, surge como un volcán, y no se queda atrás el que le corresponde a la transgénero Cristina Buggaty, que encarna a Mina. Precisamente, la voz de la célebre cantante de igual nombre suena a lo largo del film, como también la de Diodato. Destaca la escena con nueve de sus personajes bailando bajo la lluvia bailando en una iluminada terraza. También se escucha a la diva durante los títulos de crédito, cuando suena Luna Diamante dentro de una banda sonora relevante a cargo de Pasquale Catalano. No es una presencia baladí, ya que la intérprete es una de las representantes más destacadas de las canciones desgarradoras italianas y un referente entre los transformistas por el carácter dramático de sus cantables.

Ozpetek coloca la cámara de tal forma que proporciona mayor importancia a sus personajes. No rehuye diversos escenarios y se muestra solvente, especialmente en exteriores, incluido el viaje en barco a Palermo y la villa del siglo XVIII donde vive Elena. En interiores juega más con claroscuros para elevar la intensidad dramática. La sinceridad intenta presidir la propuesta en todo momento, pero a veces se dispersa y acaba imponiéndose la melancolía que, al fin y al cabo, es el elemento dominante. Sobre todo, cuando se trata de exponer el desconsuelo provocado por la agonía de un amor que en tiempo fue profundo y que ha ido deteriorando.

From → Cine

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