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Antebellum (**)

20 septiembre 2020

El racismo que trasciende en el tiempo

Verónica viaja a Luisiana para promocionar su último libro. Es una mujer que se encuentra atrapada en una realidad muy desagradable, a caballo entre la época actual y los tiempos de la Guerra de Secesión, cuando imperaba la esclavitud. Debe resolver el misterio que la envuelve antes de que sea demasiado tarde.

El cartel promocional y la presencia de los productores de títulos como Nosotros o Déjame salir auguraban un film de terror con ciertas concomitancias sociales. El primer largometraje de ficción de Gerard Bush y Chistopher Renz es exactamente lo contrario. Su pasado en el video musical no se demuestra a excepción de su cuidada propuesta, ya sea para bien o para mal, que remata un thriller que denuncia el racismo, propone un discurso rabiosamente actual y se apoya, aun sin calcarse demasiado, en un ambiente terrorífico.

Durante casi media hora vemos como un grupo de esclavos son conducidos hasta una plantación de Luisiana en plena Guerra de Secesión. Apenas hacen falta palabras para comprobar la extrema dureza con la que son tratados. Ni siquiera pueden hablar sin permiso y cualquier intento de fuga es castigado con la muerte.  En ellas está Eden -Janelle Monáe-, una muchacha que ha sido marcada por el hombre que la domina, a quien le llama Él -Eric Lange-, tras haber optado por la huida.

Elizabeth -Jena Malone-, la dueña de la plantación, llama Julia -Kiersey Clemons- a una de sus esclavas, quien precisamente lo solicita a Eden un plan de fuga.  Entre escarnios, atrocidades y crueldades varias transcurre una cinta que muestra una puesta en escena más que aceptable. Eden se acuesta con Él y cuando despierta lo hace en época presente convertida en Verónica Henley, una brillante socióloga que ha de estar presente en un seminario para presentar su nuevo libro. Está acompañada por su marido -Jack Huston-, a quien también encontramos como esclavista y oficial confederado.

Tras el acto, Verónica se va de marcha con sus amigas Dawn -Gabourie Sibide- y Sarah -Lily Cowles-, mientras surge de nuevo Elizabeth convertida en la malvada antagonista que rapta al personaje central tras dejarla inconsciente. La acción regresa a la plantación, donde aparentemente se dan cita ciertos anacronismos, incluidos los teléfonos móviles. La explicación la tendremos al final, aunque se haya optado por el camino más fácil dejando sin explicación algunas situaciones precedentes.

Son aquellas que tienen más que ver con el terror, aunque éste aparezca más en lo que se cuenta que en lo que se ve. Por momentos, parece no haber camino de salida por mucho que el público se plantee si se trata de un sueño de Eden convertida en Verónica, o viceversa. Aunque se intenta cerrar el ciclo, quedan líneas que se cortan de forma abrupta, dando preferencia a lo que se implica en el texto y a las imágenes, que al desarrollo. La protagonista debe resolver el rompecabezas antes de que sea demasiado tarde al tiempo que el puzle se ordena en la mente del espectador.

Si en lo referente al género Antebellum no es la película que esperábamos, en su apuesta por la igualdad llega mucho más de lo anunciado. Tanto en lo que se refiere al género como al color de la piel. No acierta a tener el mismo interés que otras producciones de la casa y sí que mantiene la reivindicación contra el racismo. El horror, en definitiva, procede de esa lacra que saca los colores al pueblo norteamericano desde prácticamente su fundación como país libre.

Lo único que tenemos que perder son las cadenas, se dice. A la vista de los hechos es tan complicado como cambiar el mundo. La lucha por los derechos civiles, especialmente los de la comunidad afroamericana en Estados Unidos, desgraciadamente, está lejos de concluir. Esa es la principal denuncia que quieren poner en valor Gerard Bush y Chistopher Renz. Hechos del pasado para ilustrar el presente. Sin embargo, le falla la perspectiva, lo que constituye su principal rémora. Se hace trampas a sí misma para disimular su caótica propuesta en la que faltan sustos y emociones.

From → Cine

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