Saltar al contenido

¿Puedes oírme? (****)

29 septiembre 2020

¿Puedes oírme? – Retrato de un filósofo pictórico

La cámara sigue al escultor Jaume Plensa por distintas ciudades del mundo en las que puede admirarse su obra urbana. El artista pretende descubrir su ser y la integración con la Humanidad y, con motivo de una retrospectiva de su obra, advierte que su temática es recurrente desde sus inicios.

A todos aquellos que no sean aficionados a la escultura el nombre de Jaume Plena tampoco les dirá demasiado. Sin embargo, sus obras se pueden encontrar en diversas partes del mundo. En ocasiones, se trata de exhibiciones temporal como la inmensa niña Julia, de doce metros de altura, que se puede admirar en la madrileña Plaza de Colón hasta diciembre de 2020 en el pedestal donde hasta entonces se encontraba la estatua del descubridor de América. Haría bien el ayuntamiento de Madrid en pugnar para quedársela definitivamente puesto que ha sido pensada para esa ubicación y se integra perfectamente en el paisaje.

Más se remontan en el tiempo conjuntos como Born, instalado en Barcelona con motivo de los Juegos Olímpicos de Barcelona. Consta de un balón y varias bolas de cañón con números y letras. Aquel se sitúa encima de un banco, las últimas, debajo de otro. Ambas están compuestas de hierro fundido, un material que el artista trabajó en sus inicios, abandonó después y ha vuelto a retomarlo ahora.

Nos detenemos precisamente en las letras, porque el trabajo de Plenas con ellas ocupa un porcentaje muy importante de su obra. Letras de diversos alfabetos porque ellas componen palabras, frases y definen a un ser humano. Buscarse a sí mismo, entender su presencia en el conjunto es lo que busca preferentemente el escultor sin que hasta el momento haya atisbado conseguirlo. No en vano, la última referencia visual de este largometraje es un gran interrogante junto al catalán.

El documental de Pedro Ballesteros, que cuenta con una espléndida fotografía de Pol Orpinell viaja desde el estudio de Plensa hasta el otro confín del mundo, en Japón, deteniéndose en diversas ciudades, todas ellas del Hemisferio Norte, donde pueden admirarse ejemplos de una trayectoria artística que fue motivo de una exposición retrospectiva en el Museo Reina Sofía. Puede verse la evolución del autor, pero también que su temática es recurrente, como él mismo llega a confesar,

Ese encuentro con lo más representativo de su obra nos muestra a un autor comprometido, pero también sorprendido con el encaje y el resultado de sus trabajos. Se entusiasma viendo a los niños jugar con un chorro de agua que expulsa por su boca una figura bidimensional insertada en una especie de prisma. Hace lo propio en con sus propuesta que encajan como mobiliario urbano donde los habitantes y curiosos pueden sentarse solos o en pareja y aislarse de alguna manera. No se queda atrás en sensaciones cuando regresa a una remota isla japonesa en la que posee una escultura para reclamo de la que un día fue un hervidero de pescadores y que está compuesta en su mayor parte por rocas basálticas que se llevaría sin dudar a su estudio barcelonés sin dudarlo.

Ballesteros no repasa la biografía de quien compone la figura central de esta propuesta. Simplemente le deja hablar, reaccionar. Notamos que Plensa se dedica a una de las artes artísticas pero que también está implicado en el conjunto de las mismas. Principalmente en la literatura. Fueron variados los escritores en los que se ha inspirado y se jacta de ello. Por su parte, el cineasta no se limita a mostrar sus obras. Las rodea, hace que las repasemos en todo su esplendor hasta el punto de que consigue que las sintamos, bien sea esos hombres sentados en lo alto de Gotemburgo y en Niza, o hasta las esferas que surgen de la tierra.

Las esferas, precisamente constituyen la primera parada de esta producción. Le siguen Palabras, Hogar, Memoria, Silencio y Tiempo. Todas ellas interactúan entre sí y componen la filosofía de Plensa. Quien no sepa de su existencia quedará deslumbrado y para el que sea un referente descubrirá sensaciones diferentes gracias a este magnífico audiovisual. Chicago, Nueva York, Montreal, Tokio, Antibes…

Funciona mejor porque no se hablan de las virtudes o genialidades de Plensa. Hay galeristas y personas vinculadas con las referencias artísticas que opinan en castellano, inglés o francés. Sobre todo, destacan la fusión entre el entorno y la obra, ya sea con un trabajo instalado en una plaza de cualquier ciudad o una figura que mira en lontananza, como los moais de la isla de Pascua. No hay loa. Simplemente porqués y preguntas por resolver por parte del escultor.

From → Cine

Dejar un comentario

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .

A %d blogueros les gusta esto: