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Para Sama (For Sama) (****)

14 noviembre 2020

Por amor a su hija

En el contexto de la batalla de Alepo, en Siria, una mujer joven se esfuerza porque en su vida confluyan el amor, el horror de la guerra y el sentimiento maternal. Durante cinco años repasa sus vivencias en medio de la tragedia después de decidir entre la seguridad o la ayuda a sus semejantes.

Este trabajo hizo historia porque se convirtió en el documental más nominado a los premios de la Academia Británica (BAFTA). Probablemente, la acumulación de galardones conseguidos por Para Sama se antoje exagerado desde el punto de vista fílmico. No lo es si nos atenemos al lado humano y a la impresión que deja su visionado entre los espectadores.

Asistimos al día a día en la vida de Waad al-Kateab, antes y durante la batalla de Alepo, en Siria. Era una estudiante de márquetin de dieciocho años a quien se familia acusaba de testaruda, y evidentemente lo era. La vemos con su hija, Sama, a quien dedica su trabajo. No le puede explicar la guerra, ni la revolución ni el régimen de Bashar al-Ásad, pero lo graba para cuando llegue el momento de que ella esté en condiciones de entenderlo.

Cinco años antes, en 2011, comienzan las revueltas. Los rebeldes consiguen liberar el Este de Alepo y los bombardeos del ejército gubernamental son diarios. Incluso, sobre el hospital construido a base de voluntariados y cuya cabeza visible es un médico con el que la autora se terminaría desposando antes de dar a luz a Sama. Juntos, debían de afrontar la decisión de refugiarse en un lugar seguro o ayudar a las víctimas inocentes de la guerra.

Con su cámara al hombro, Waad al-Kateab se convirtió en una reportera en primera línea. Sus imágenes llegan a ser angustiosas. Personas ejecutadas por el régimen, que recibieron un tiro en la cabeza estando esposados, niños malheridos a los que difícilmente se les podía recuperar con los escasos medios del hospital… Es el documental más duro y crudo que este comentarista ha visto en su vida.

Cualquier horror bélico que podamos ver en un telediario es superado con creces en esta propuesta. El simple hecho de saber que todo es real incrementa cualquier dolor expuesto en el largometraje de ficción más agresivo. Evidentemente, su valor en ese sentido es extraordinario porque ningún reporteo gráfico podría haberse acercado tanto a la realidad como la autora de este trabajo.

Muestra el horror de la guerra en primer plano. No oculta nada y el dolor está presente desde las primeras imágenes. Dolor de sus protagonistas, y dolor también en el patio de butacas porque nadie puede quedar inerte ante esas visiones dantescas que se nos ofrecen. La calidad de las imágenes es irregular, pero en algunos momentos se muestra bastante por encima de la media, lo que incrementa todavía más su valor.

From → Cine

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