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Cherry (**1/2)

16 marzo 2021
Cherry

Guerra, amor y drogas

Cuenta la historia real de Nico Walker, que se alistó en el ejército despechado y regresó de la guerra de Iraq con un trastorno de estrés postraumático no diagnosticado. A consecuencia de ello se hizo adicto a las drogas y, posteriormente, se decidió a robar bancos.

Fue el propio Nico Walker quien escribió el best seller en el que relataba su experiencia. Un estudiante que, por amor, se alistó en la Armada. Vivió en primera persona la guerra de Iraq como parte del grupo médico y regresó con evidentes secuelas. Los médicos le llevaron por la vía de la oxicodona, un potente opiáceo potencialmente muy adictivo. Tras una condena de once años, ha llegado a tiempo de ver en libertad el estreno de la película.

Lo encontramos de inicio, interpretado por Tom Holland, atracando una entidad bancaria. La historia, dramática en grado sumo, se permite algunas licencias, más satíricas que humorísticas. Nico sostiene que la mayoría de los empleados a los que se dirige son del sexo femenino y eso le impide ser descortés. Es el prólogo de una historia de varios capítulos y un epílogo. Por muy real que sea, no deja de ser una propuesta romántica aderezada con crueles pasajes bélicos y el descenso al submundo de la drogadicción.

Estaba en la Universidad de Ohio cuando conoció a Emily -Clara Bravo-. Ambos se enamoraron y, cuando ella decide proseguir sus estudios en Montreal, Nico toma la decisión de alistarse. Probablemente, influenciado, o más bien lastrado, por las compañías y el entorno. Es un chico con mala suerte, que ve morir a sus conocidos. Casi siempre se precipita en sus acciones y en el momento en que su novia le confiesa que ha decidido quedarse con él ya es demasiado tarde. No es óbice para que se casen antes de su marcha.

Sufre un período de instrucción que remite a El sargento de hierro, antes de incorporarse al frente en el equipo médico junto a un nuevo amigo, Jiménez -Jeff Wahlberg-. Sufre en primera persona los horrores del frente de Iraq y Afganistán, así como la disciplina militar. No le queda otra que endurecerse después de ver a un compañero con las tripas literalmente fuera. Presenció como los nativos agredían a una niña para quitarle las chucherías que antes le había entregado y fue testigo directo de un vehículo que saltó por los aires tras pisar una mina.

Un año después regresa a casa junto a Emily. Las secuelas del frente son evidentes y sufre un estrés postraumático no diagnosticado. La solución pasa por la oxicodona, lo que acentuó la dependencia y no evitaba las recurrentes pesadillas con referencias a rostros ensangrentados y cuerpos mutilados. La situación era tan insostenible, que su esposa también cayó en la ingesta de unas pastillas que terminaron en la adicción a la heroína y otros estimulantes que siendo estudiante rechazaba con convicción.

Anthony y Joe Russo, los responsables de dos entregas de los Vengadores y otras tantas del Capitán América, se han ocupado de llevar a término esta adaptación. Muy alejados de su hábitat natural, la cinta es mucho más ampulosa de lo que finalmente consigue. Son dos películas en una. La que recrea el sentido antibelicista por medio de una dosis tan exagerada como la que proporciona el abrazo de las drogas. Finalmente, se decide por atracar sucursales bancarias. Once en cuatro meses, antes de ingresar en prisión.

Con todo, el metraje se aproxima a las dos horas y media. Tampoco cesan los momentos duros, en los que tanto él como su esposa se encuentran al borde de la muerte. Hay despliegue de medios, una producción bien respaldada por Apple TV y un deseo de mostrar sin ambages las caras más angustiosas de la guerra y la droga. Sin embargo, le resulta complicado traspasar el umbral de la empatía.

El protagonista no consigue que el público sufra por él tanto como por las situaciones que le afectan. Pongamos como ejemplo la muerte de un colega durante el asalto a un banco. Lo dejan malherido en una cuneta para no llevarlo al hospital y que tanto él como otro compinche no sean descubiertos. Es uno de los casos que refuerza el conjunto y debilita al personaje central. Con ello, también la película, cuyas ambiciones e intento de trascendencia se ven muy coartadas por la exposición.

From → Cine

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