Saltar al contenido

Spiral: Saw (**)

24 mayo 2021
Spiral: Saw

Turno para un imitador

Trabajando a la sombra de un policía veterano, el detective “Zeke” Banks y su compañero novato asumen una investigación sobre una serie de asesinatos con ciertos paralelismos con el sangriento pasado de la ciudad. A medida que profundiza en el misterio, Zeke descubre que él es el epicentro del macabro juego del asesino.

La novena entrega de la saga presenta varias novedades y deja la puerta abierta para que la franquicia continúe más allá de este film dirigido por un especialista del género. Darren Lyn Bousman fue responsable del segundo al cuarto capítulo y conoce bien los entresijos de estas propuestas. La ausencia de Tobin Bell en el reparto descarta la presencia de John Kramer y su alter ego, Jigsaw. Únicamente lo reconocemos en algunas fotos que se muestran a lo largo de la historia.

Además, por primera vez desde que James Wan presentase el capítulo original en 2004 muestra un elenco más que reconocible y de indudable popularidad en sus principales papeles. Chris Rock es Ezekiel Zeke Banks, un detective de homicidios al que se le asigna como compañero a un novato llamado William Schenk –Max Minghella-. Deben hacerse cargo de la investigación de una serie de asesinatos de policías que muy pronto se relacionan con los cometidos años atrás en la misma ciudad.

La diferencia es que ahora no se trata de varias personas amenazadas que deben trabajar en grupo para sobrevivir. En esta oportunidad las víctimas van cayendo paulatinamente. El gore se mantiene. Un hombre está colgado de su lengua en un túnel del metro. O se arranca su órgano muscular de cuajo o el siguiente convoy se lo llevará por delante. Otro debe cercenarse los dedos si quiere salir vivo ante el ascenso de nivel de un tanque de agua que terminaría electrocutándolo.

Las distintas formas de enfrentarse a una muerte violenta son inéditas, quizás menos imaginativas, pero en esencia resulta más de lo mismo. No hay romance, ni una mínima aproximación. A cambio, se presentan problemas familiares cuando el padre del protagonista –Samuel L. Jackson- puede ser la siguiente víctima. Los decesos son previsibles, aunque la manera de llegar al límite sea novedosa.

Los seguidores de la franquicia tienen motivos para estar contentos. Es un lavado de cara con rostros populares. Obtendrán aquello que andan buscando cuando entran en la sala de exhibición después de abonar su entrada. No hay engaños ni paños calientes. La hora y media se pasa en un suspiro entre sobresaltos e inquietudes ante la perversa mente del asesino. Un imitador de Jigsaw tan potencialmente peligroso como él y que estará disponible para la décima entrega. En menos de diez años y con un espíritu renovado, la saga aún tiene cuerda para rato.

From → Cine

Dejar un comentario

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .

A %d blogueros les gusta esto: