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El cover (***)

22 julio 2021
El cover

El Benidorm del spanglish

Dani es un joven con un gran conflicto interior que le paraliza: ama la música, pero tiene miedo a fracasar como su padre, y sufre pensando que es uno más, como su abuelo, por lo que decide no intentarlo escondiéndose en su autenticidad. Cuando conoce a Sandra descubre la vida de los cantantes anónimos.

Una auténtica sorpresa esta ópera prima de Secun de la Rosa, el popular actor. La suya es una propuesta hecha con cariño y que transmite ilusión y buen rollo desde el primer hasta el último fotograma. Se ha llevado su historia lejos de su Barcelona natal, y tampoco se ha sumergido en Málaga, tierra paterna. Bien pudiera haberlo hecho, porque su trama se desarrolla en torno a esos cantantes que se meten dentro de artistas consagrados para deleite de los turistas, principalmente británicos, que se toman una copa por la noche.

Benidorm es el escenario elegido, y entre las candilejas de verbena y las ilusiones rotas flota una historia de amor y una ascensión personal. Dani -Àlex Monner- acude junto a su mejor amigo -Lander Otaola- a un castin por recomendación de la madre de éste -Carmen Machi-. Lo hace a regañadientes, porque se esconde como camarero de un pasado negativo. Incluso, no quiere salir de marcha como los jóvenes de su edad. Es el primero en llegar y el último en marcharse del local en que trabaja, regentado por una comprensiva mujer -Susi Sánchez-.

Una noche en la que, por fin, acompaña a su amigo, se queda absorto escuchando a una imitadora de Adele. Su nombre verdadero es Sandra -Marina Salas-, y suele ir acompañada por una imitadora de Amy Winehouse -Carolina Yuste-. Por mucho que en su círculo más próximo le animan a Dani para que suba a los escenarios de la ciudad, él niega la mayor. Quiere ser auténtico y no concibe el anonimato metido en la piel de otro. El recuerdo de su padre fracasado y de su madre drogadicta suponen su principal freno.

Entre su abuelo, interpretado por un Juan Diego que vuelve a dar una lesión de interpretación, y Sandra, que se marchará en veintiún días de la ciudad costera, consiguen que acepte el reto de cantar temas de otros adaptándolos a su propio estilo. En ese cambio de postura influyen también otros solistas anónimos. Gente que tiene su propia vida, pero que difícilmente salen de sus papeles. Toda una colección de temas ochenteros, con sus correspondientes imitadores, desfilan por la pantalla en un homenaje que se nos antoja auténtico y sincero.

También da la sensación de que los intervinientes en este film se lo han pasado incluso mejor que los espectadores. Unido al poder de convocatoria de Secun de la Rosa, encontramos nombres propios de primera fila, y no precisamente cantando. La presencia de Carmen Machi seguro que proviene de la amistad fraguada en Aida, pero Antonio Orozco da vida en un cameo a un fabricante de guitarras. El arte corre de parte de Parrita y Esmeralda Rancapino.

Tiene mucho que agradecer el autor a la fotografía de Santiago Racaj. Las imágenes del Benidorm nocturno resultan simplemente espectaculares, como también el brillo de oropel de sus noches, y la melancolía de su radiografía diurna cuando la cámara no visita sus playas. Bien es verdad que la cinta pierde interés cuando desarrolla la historia de amor por mucho que se intente edulcorar con frases más o menos rimbombantes y casi siempre certeras. Nunca te fíes de un camarero en Benidorm, dice el protagonista a su chica.

Las historias individuales que componen algunas subtramas son también manidas, así como el drama personal de Dani, pero el aire fresco que emana en toda la producción oculta esos problemas. Este musical también nos deja secuencias para el recuerdo. Lástima que las mejores tengan lugar al comienzo. La versión en distintos estilos e idiomas del clásico de Jacques Brel Ne me quitte pas es más que atractiva. Tiene lugar en una fiesta espontánea en la playa y da paso a un popurrí efervescente que termina con el Resistiré del Dúo Dinámico.

El final, acelerado, nos deja con ganas de más. Puede ser que se deba a Que me busquen por dentro, una canción original que funciona y que nos gustaría, personalmente, que tuviera una prolongación. No decimos cómo ni por qué, ya que sería destripar la conclusión. Mientras, nos quedamos con Liza Minelli, Rod Stewart, George Michael y tantas otras figuras cuyo recuerdo y sus canciones se ensalzan en esta producción.

From → Cine

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