Saltar al contenido

Zero an Ones (*1/2)

11 diciembre 2021
Zeros and Ones

Tras un asedio apocalíptico, un soldado americano llamado JJ se abre camino en un mundo turbio y encerrado de miedo, paranoia y esperanza a la sombra del Vaticano. Una guerra entre la historia y el futuro que tiene lugar hasta el amanecer y en la que un hermano gemelo del protagonista es torturado en Estados Unidos.

Willen Dafoe ha dado paso a Ethan Hawke en el último largometraje de Abel Ferrara. De todas maneras, la síntesis más elemental engarza con los dos anteriores. Muchos cineastas hacen siempre la misma película, dicen sus colegas detractores y parece que este norteamericano afincado en Italia insiste, a su modo, en cuestiones semejantes. Los suyos son personajes que parecen tan despistados como un pulpo en un garaje. Pienso que habla de él mismo, y que nunca se ha aclimatado realmente en Europa. Le recomendaría que buscase otro lugar.

En Zeros and Ones nos propone un thriller, pero pone patas arriba el género hasta dejarlo irreconocible. En esencia, la historia resulta tan vulgar que quiere darle un toque de originalidad revolviéndolo todo. Así consigue mostrarse absolutamente críptico y discurrir por un sendero que provocará dejadez o cansancio mental en los espectadores, a excepción de sus incondicionales, que los hay y a quienes respeto.

Ver a un soldado estadounidense destacado en el país transalpino tras un asedio apocalíptico me interesa muy poco a tenor de sus actos. Creo que es el trabajo más flojo de su autor y que se salva gracias a su estilo narrativo. Rompedor y muy alejado de lo convencional. Sin embargo, no acepto de buen grado sus largos fundidos a negro o la apuesta por una fotografía muy particular que abunda en el carácter opaco del conjunto.

Ethan Hawke tiene una parrafada a cámara al inicio y otra al final para hablar de su presencia en el film. Pienso que ambas secuencias, en las que rompe la cuarta pared, estarán guionizadas convenientemente y con la aceptación tanto del cineasta como del actor. A modo personal, intenta lucirse en un doble papel, el del soldado JJ y el de su hermano gemelo, torturado en Estados Unidos tras ser acusado de un delito de traición. No hay nada nuevo en esa exposición de la dualidad. Es más, Ferrara se muestra extrañamente vulgar al adoptar esta decisión.

De todo el argumento, y aún a fuerza de descubrir un pequeño secreto, lo que más me seduce son las referencias a la religión cristiana. Se habla de que Jesús también fue un soldado y, como tal, una víctima de la guerra, aunque no se sabe a ciencia cierta en que bando militaba, se afirma. De todas formas, lo más llamativo es el bombardeo de El Vaticano. Por momentos, parece que estamos visionando un largometraje de Roland Emmerich, pero enseguida volvemos a la realidad.

Todas las constantes del cine de Ferrara se dan cita en esta producción, que cuenta con el respaldo de Estados Unidos, Italia, Alemania y Reino Unido. Conversaciones, que son casi soliloquios, en espacios vacíos. Encuentros con personajes enigmáticos en los que la presencia de los niños los hace más comprensibles, o adentrarse por lugares sórdidos. Normalmente, en este último caso, siempre hay alguna relación con la adquisición de estupefacientes. Tampoco olvidamos referencias al fascismo. El gemelo del protagonista se encarga de ello.

From → Cine

Deja un comentario

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: