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Quién te cantará (****)

24 octubre 2018

Dobleces musicales

Diez años después de su retirada cuando estaba en la cumbre, Lila Cassen está a punto de iniciar una gira de diez conciertos. Semanas antes de su reaparición pierde la memoria y otra mujer, dominada por su hija, que se evade imitándola en un  karaoke, acepta ensayar con ella para que vuelva a ser Lila Cassen.

Se titula como la canción de Juan Carlos Calderón que Mocedades hizo popular. También la podríamos conocer por cualquier estrofa del bolero que cierra el film. Valdría tanto Traté de olvidare, como la Si no estuvieras tú de José Luis Perales, o Si tú supieras de Alejandro Fernández. Al fin y al cabo, la película es un bolero triste, una historia trágica, en la que impera el desamor, principalmente el filial, de esas que se diluyen con la musicalidad y se elevan con el sentimiento.

El madrileño Carlos Vermut se llevó la Concha de Oro en San Sebastián, un Goya para Bárbara Lennie y candidaturas a todos los galardones importantes tanto españoles como europeos gracias a Magical Girl. Esta película, de la que también es guionista, supera con creces toda su filmografía, ya de por sí muy interesante. Su riqueza visual es llamativa y no creemos que cualquier otro cineasta pudiera rodarla mejor que él. Roza la obra maestra, y si no accede a este estatus se debe a cuestiones menores. Algunas secuencias resultan un pelín largas, el personaje de Natalia de Molina, con su apariencia bipolar, no termina de convencernos y faltan canciones originales que redondeen la propuesta.

A Vermut hay que darle las gracias, no solo por esta puesta en escena, deudora del Pedro Almodóvar más sugerente, aunque sin las transgresiones tan particulares del manchego, sino también por habernos traído a Eva Llorach. La murciana había participado en sus dos anteriores trabajos, pero aquí le concede más importancia a su personaje. Una trágica Edith Piad a la española, cuyo pasado oscuro se da cita con un presente angustioso del que se evade imitando a una estrella de los noventa, de la que conserva un autógrafo en la portada de un vinilo aunque ella nunca ha tenido tocadiscos.

Lila Cassen –Najwa Nimri- triunfó veinte años atrás. Era la reina de la canción por aquel entonces, pero abandonó todo el día que falleció su madre. Una mañana aparece en la playa, inconsciente, y su agente, Blanca –Carme Elías- consigue recuperarla y trasladarla a un hospital. Lila ha perdido la memoria, que recobra de forma paulatina en su espectacular vivienda situada al borde de la playa de Rota. Blanca le dice que veinte años después el dinero se agota y por eso está previsto que regrese a los escenarios en una gira de diez conciertos. De otra forma, se verá obligada a vender todo lo que ahora disfruta.

Casualmente, en un local de la zona, Violeta –Eva Llorach- imita cada noche a Lila. Es una mujer dominada por su hija Marta –Natalia de Molina-. Se trata de un personaje despiadado al que no le importa meter cizaña a todo aquel que tiene por delante. A veces, parece que sus sentimientos existen, pero no es lo habitual. Ni siquiera ella sabe que su madre ha sido contratada por Blanca para que le enseñe a Lila a ser ella misma, con sus gestos, su vestuario y sus canciones.

Las dos mujeres ocultan sus propios secretos familiares, que arrastran desde hace un par de décadas. Lila tiene motivos para su retiro y Violeta para ser una incondicional de la cantante. Cuando nació su hija, suya fue la primera canción que escuchó. El conjunto es una historia de mujeres, en la que los hombres, una par de ellos que aparecen como relleno, ni se necesitan ni se echan de menos. Casi al revés, puesto que en las secuencias en que aparecen lo hacen únicamente para ofrecer unas réplicas prácticamente superficiales.

Son ellas las que tienen papeles consistentes y las actrices que los representan aquellas que dan fuerza al contenido. Magnífica la Llorach, incluso por encima de una Najwa Nimri que, con su desfasado flequillo y un maquillaje próximo a lo espectral, se da la mano con la figura que entonces encarnaba Olvido Alaska., ¿Será por eso que también suena una de sus canciones en la película? Vermut ya había demostrado con anterioridad para dirigir a sus estrellas. Esta vez ha dado un paso más para demostrar que es un Director con mayúsculas.

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