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Adiós idiotas (Adieu, les cons) (**1/2)

6 septiembre 2021
Adiós, idiotas

Un cuento informatizado

Cuando Suze Trappeto se entera, a sus 43 años, que está gravemente enferma, decide ir en busca del hijo que se vio obligada a abandonar cuando era adolescente. Su investigación administrativa la hará conocer a JB, un cincuentenario en plena depresión, y el señor Blin, un entusiasta archivero invidente.

Tras sorprendernos con Nos vemos allá arriba, el cineasta Albert Dupontel vuelve a la carga con una historia inverosímil. Nada menos que se juntan una mujer con una enfermedad terminal, un suicida y un archivero invidente. Mimbres suficientes para componer un drama muy acusado, pero que se transforma en una comedia alocada y efervescente que permite disfrutar a sus actores. Probablemente, más que a los espectadores.

Suze Trapetto –Virginie Efra- es una peluquera de profesión a la que se le diagnostica una enfermedad autoinmune debido a los productos que usaba en su salón de belleza. Es entonces cuando recuerda a su hijo desconocido. Nació hace veintiocho años, cuando ella tenía quince y sus padres la obligaron a darlo en adopción cerrada. Desconoce absolutamente su paradero y por ello recurre a la burocracia administrativa. El expediente no está digitalizado y pueden tardar meses en darle una respuesta. Un plazo de tiempo demasiado largo sus posibilidades.

Mientras insiste ante el empleado público, en la sala de al lado un hombre, interpretado por el propio director y coguionista, se preparara para suicidarse. JB es un experto informático que ha diseñado el plan de seguridad de una zona de París. Se le prometió dirigir el departamento correspondiente, pero ahora piensan sustituirlo por alguien más joven a quien tendrá que enseñar y preparar. Por eso piensa en quitarse la vida, aunque tira demasiado fuerte del cable unido al gatillo y solo consigue destrozar una de las paredes, la que le separa de Suze.

Al entrarse la protagonista de la actividad de ese desconocido decide hacerse con su portátil y secuestrarlo. La idea es que le ayude y le proporcione pistas para encontrar a su hijo. Así terminan en unas dependencias que nadie ha visitado en años, por lo que su encargado es un invidente llamado Blin –Nicolas Casado-. Se trata de un tipo echado para adelante y de un gran entusiasmo que solo se altera negativamente cuando siente próxima la presencia policial.

Lo que sigue es la historia de tres personajes casi ridículos en pos de una quimera. La chica, a la que Virginie Efra dota de miradas curiosas y profundas, tiene un anhelo. Desea ver a su hijo antes de morir. Por su parte, JB, es un experto con las computadoras y, como si de un súper héroe se tratase, es capaz de manejar a su antojo los elevadores de un edificio, jugar con la luz del inmueble o encontrar cualquier fallo en su sistema de seguridad. Blin juega en otra liga. Va por libre y piensa en entretenerse y servir para algo.

Albert Dupontel consiguió siete de las doce candidaturas que acumulaba en los Premios Cesar. Habrá quien piense que se trata de demasiada recompensa para una obra que parece inconsistente, irreal, y falta de sentido de autocrítica. Una desventaja que resulta ser su mayor virtud. Enfoca la película como si fuera un cuento. Incluso, las vistas de la capital francesa van en esa dirección, con una iluminación que se encuentra en línea con las mejores narraciones infantiles del siglo pasado.

Está a punto de despeñarse en varias ocasiones, como cuando el hijo de Suze –Bastien Ughetto– se encuentra a solas con Clara -Marilou Aussilloux-, la chica de sus sueños. La secuencia es tan bobalicona que en la mayoría de propuestas solo haríamos que detestarla. Aquí favorece la sonrisa y se da la mano con el resto de situaciones, casi siempre hilarantes por una ausencia del sentido del ridículo que la convierten en atractiva.

Hay que dejarse sumergir por lo que se ofrece en la pantalla para disfrutarla al máximo. Aun así, algunos de los más escépticos podrán rendirse a ella a medida que avanza. Es uno de esos largometrajes que te terminan atrapando por mucho que pienses que te están engañando y que las posibilidades de los tres personajes por alcanzar sus sueños resultan totalmente inalcanzables en el mundo real.

From → Cine

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