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Kalo Pothi, un pueblo de Nepal (Kalo Pothi) (***)

23 abril 2017

En medio de una guerra civil que duro diez años, dos niños pertenecientes a castas distintas se empeñan en salvaguardar una gallina ponedora. El animal les permitirá obtener jugosos beneficios, pero el padre de uno de los chicos lo vendió a sus espaldas por lo que los chavales se empeñan en recuperarla a toda costa.

Nos trasladamos a Nepal para encontrar la primera película de esta nacionalidad que se exhibió en el Festival de Venecia. Además, esta ópera prima de Min Bahadur Bham compitió por el Oscar al mejor film de habla no inglesa y consiguió el respaldo internacional de la crítica por sus valores antropológicos, su testimonio histórico y una propuesta más trascendente de lo que su línea argumental parece sugerir.

Se desarrolla en el epicentro de la guerra civil que sufrió Nepal durante una década, entre 1996 y 2006, cuando milicias maoístas intentaban derrocar una monarquía débil que había tomado el control del país después de un período democrático. Por megafonía, se anuncia la llegada del monarca a una pequeña localidad y el jefe de la aldea solicita que sus convecinos lleven sus gallos y gallinas para el banquete que se ofrecerá al dignatario. No obstante, quienes llegan primero a la aldea, muy alejada de Katmandú, son los rebeldes, a los que se une la hermana mayor de uno de los pequeños protagonistas,

Todos cumplen con su deber, pero el nieto del jefe, Kiran –Sukra Raj  Rokaya- decide esconder un ave blanca para que, con sus huevos, pueda ganar dinero con objeto pagarse sus estudios, y también los de su inseparable amigo Prakash –Khadka Raj Nepali-, obligado a vestir de luto durante un año y que pertenece a una casta más inferior por ser hijo de un paria. La gallina y su relación con los chavales será el eje sobre el que gire la propuesta. Ya se sabe que una película con niños y animales suele ser del gusto de los espectadores, y ésta lo es si se obvia el exotismo de su procedencia.

Ambos ocultan el ave, pro no lo suficiente. Su cacareo nocturno la delata y el padre del chico decide venderla. Kiran y Prakash tratan de recuperarla, pero el anciano que la adquirió pide una cantidad exorbitada, seis veces la entrada para ver una película que se proyectará próximamente en la aldea. Aunque los críos intentan obtener el dinero por distintos medios, tanto lícitos como ilícitos, no llegan a la suma requerida, por lo que optan por conseguir su tesoro por la fuerza, pintándola seguidamente de negro para que pueda pasar desapercibido. Precisamente, gallina negra, es la traducción literal del título en nepalés.

Hasta entonces, habías asistido a una exhibición de costumbres y tradiciones del país, incluidos cánticos y vestidos tanto de fiesta como cotidianos. También hay referencias a la comida y a ciertas ceremonias, como la aceptación del enlace entre la hermana mayor de Kiran y su prometido, a quien intentan secuestrar los maoístas. A través de una exhibición de planos fijos, algunos menos acertados que la mayoría, Bahadur Bham nos muestra unos exteriores fotogénicos y un modo de vida particular en medio de un conflicto bélico relativamente relajado debido a frecuentes treguas. Se luce especialmente en un par de visiones oníricas que elevan el tono de esta producción no demasiado elevado en cuanto a presupuesto.

Sin embargo, la cinta exhibe igualmente los horrores de la contienda. Cuando los dos chavales escapan con la gallina sufren diversas peripecias, siendo la más dramática en el momento en que se encuentran en medio de un fuego cruzado que les obliga a refugiarse entre los cadáveres y a teñirse de rojo con la sangre de los muertos. Sin obviar otros detalles cruentos o macabros que se derivan de la guerra.

De todas formas, el autor, en una propuesta que podría recordar a La pizarra, el film iraní de Samira Makhmalbaf, no toma partido por ningún bando. Se limita, en una postura que le favorece, a ser testigo, como antes lo había sido e los ámbitos antropológicos de su país. La propuesta parte de una idea sencilla, pero esconde tras de sí muchos más valores. Especialmente, nos muestra a un debutante consistente, capaz de narrar una historia con autoridad y de amalgamar con éxito las situaciones que obligan a sus dos muchachos protagonistas a convertirse prácticamente en adultos de la noche a la mañana. También habla de amistad a pesar de la distinta procedencia de sus protagonistas, buena disculpa para mostrar el desequilibrio social.

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From → Cine

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