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Padre no hay más que uno (**1/2)

1 agosto 2019

Y tú estabas en casa

Javier vive su vida en lo que respecta al cuidado de la casa y de sus hijos. Su esposa, siempre atareada, tiene que escuchar a menudo reproches por su falta de organización. Cuando ella se marcha de vacaciones al Caribe con su cuñada, el marido debe responsabilizarse del día a familiar. Todo un problema.

Ya es la segunda vez consecutiva que Santiago Segura bebe en las fuentes del cine latinoamericano. Primero fue Sin rodeos, remake de Sin filtros, del chileno Nicolás López. Ahora le ha llegado el turno a un filme inspirado en Mamá se fue de viaje, dirigida en 2017 por el argentino Ariel Vinograd. En el guion firmado por Mariano y Juan Vera se han basado otras producciones en México, donde la cinta de Fernando Sariñana lleva el mismo título, y en Italia. Esta puesta en escena de Alessandro Genovesi es la única estrenada en España.  Todas ellas se centran en un hombre al que las tareas de la casa y el cuidado de sus hijos le importan muy poco y que debe reciclarse cuando su esposa se marcha unos días de viaje.

Seis meses antes de sus vacaciones en el Caribe con motivo de sus quince años de casados, la mujer de Javier -Toni Acosta- ya le preguntaba si había solicitado los días de vacaciones pertinentes. Imbuido en su trabajo, entre tabletas, ordenadores y teléfonos móviles, él contestaba mecánicamente que sí, pero a la hora de la verdad, el mismo día de la salida prevista debería presentar una app para los clientes más importantes de su empresa, a riesgo de ser despedido. Ella decide viajar con su cuñada Carmen -Silvia Abril- después de dejar todo aparentemente organizado y con el resquemor del cisco que puede haber dejado atrás

Ahora no se trata de un hombre cuyo ascenso en el trabajo se encuentre seriamente comprometido, sino de un cerebrito de la informática. Su esposa no ha dejado de trabajar para atender a la casa y la empleada de hogar, Rosaura -Wendy Ramos-, no se rompe una pierna por culpa de un accidente causado por el protagonista. Su cojera es de varias décadas atrás y se marcha a su casa porque no puede aguantar a un tipo tan inepto a la hora de poner orden en su casa.

Si en las producciones sudamericanas el matrimonio tenía cuatro hijos y tres en la italiana, ahora son cinco los vástagos, y solamente uno de ellos es varón. La hija mayor, que en la versión original muestra los habituales problemas de la adolescencia, se muestra mucho más sensata ahora. Santiago Segura, que se ha reservado el papel principal, ha recurrido para ese personaje a Martina D’Antiochia, una de las youtubers más apreciadas de su generación, con más de setecientos millones de visualizaciones en su canal. No es el único rostro popular aparte de los actores ya mencionados. Leo Harlem es el cuñado de Javier, mientras que aparecen como jurado de un talent show los cantantes Rosa y Carlos Baute, así como Boris Izaguirre. Anabel Alonso da vida a la directora del instituto donde cursa sus estudios el único varón de la familia.

Quien se lleva todos los aplausos es Luna Fulgencio en un debut cinematográfico sorprendente. Se come a su personaje y hace muchísima más atractiva la presencia de los niños. Su deseo de cantar como Rocío Jurado aporta un plus a su actuación, de por sí sobresaliente. Representa una de las novedades más significativas de esta puesta en escena. Le acompañan dos hijas de Santiago Segura en la realidad: Calma y Sirena.

El elenco debe atraer muchos espectadores al cine. Hasta el punto de que podemos hablar de la comedia del verano. Le ayuda el guion coescrito por Marta González de la Vega, quien ya colaboró con Segura en Sin rodeos. Otro mérito no menos importante consiste en una enmienda a la totalidad de la fiesta campestre organizada por los mentores de la empresa en la que trabaja el protagonista masculino y donde sus hijos se hacen notar. Se cambia por un accidente doméstico mucho más creíble y con una resolución positiva. Esa es otra de las notas importantes, el optimismo que emana de una cinta destinada a todos los públicos y que tiene todos los aditamentos para pasar un buen rato.

Un acierto más de su autor como cineasta. Ha encontrado una historia convincente y su puesta en escena bien se podría definir como práctica. Incluye un tema musical pegadizo e, incluso, una secuencia post créditos a la que se llega después de un rosario de tomas falsas. La comicidad se basa en un padre desconcertado con los quehaceres y las peculiaridades de cada uno de sus hijos, lo que siempre resulta rentable para el humor. No dará tanto dinero como los Torrente, pero cinematográficamente es más coherente y salvable.

From → Cine

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