Saltar al contenido

Renacidos (**1/2)

17 noviembre 2019

Otros milagros del Padre Pío

Veinticinco personas cuentan sus experiencias de sanación, ya sea corporal o espiritual. Bastó con que cada una de ellas se encomendara al Padre Pío, un santo italiano canonizado en 2002 por Juan Pablo II. A todos ellos, según demuestran, les cambió la vida el religioso que mostraba en su cuerpo los estigmas de Cristo.

En 2018 el periodista y cineasta José María Zavala presentó en sociedad El misterio del Padre Pío, un documental en el que desmentía las falsas acusaciones vertidas sobre este capuchino que portó en su cuerpo las llagas de Cristo durante cincuenta años. A su muerte, hubo que esperar cuatro días para darle sepultura ante la avalancha de peregrinos que, en número aproximado de cien mil, acudieron a la pequeña localidad italiana de San Giovanni Rotondo para darle su último adiós en septiembre de 1968.

El mismo autor regresa un año más tarde para evidenciar algunos de los milagros que en su día fueron adjudicados a este sacerdote de pobladas cejas y mirada penetrante. La producción se ha ultimado gracias a un crowfounding, o donación a base de pequeños mecenazgos. Veinticinco personas aportan su testimonio y ponen de manifiesto cómo les ha cambiado su vida el Padre Pío, conocido también por Pío de Pietrelcina, nombre por el que fue elevado a los altares en atención a su lugar de nacimiento. Bien es verdad que algunos protagonistas de las experiencias relatadas tienen  más recorrido que otros.

Los hay que ponen los pelos como escarpias. Por ejemplo, esa niña brasileña maltratada por su padrastro y que les disparaba a los pies tanto a ella como a su madre para hacerlas creer que estaban bailando. Se incorpora el testimonio de un menor desahuciado por un tumor cerebral y el de un oficial de las SS que terminó confesándose de rodillas ante el religioso. Se trata de personas procedentes de diversas partes del Mundo, incluido el estadunidense Alan Pio McLeod. Los fervientes seguidores llegan a incluir el nombre del santo en el suyo propio. Así, Alfredo Pio era antisistema y adicto al sexo, al tiempo que un empedernido fumador de marihuana. A los diecinueve años se convirtió en un asiduo de la Iglesia y practicante de sus sacramentos.

Son testimonios absolutamente impactantes que, al menos, te obligan a reflexionar. Muy bien escogidos, se completan con imágenes del sacerdote rodadas en blanco y negro que enriquecen el trabajo documental e incrementan su valor. Evidentemente, se trata de un producto militante, al que por ello no se le debe de restar ningún valor. Está bien trabajado y el montaje es serio, aunque las fotografías y algunas secuencias de lugares referidos en la propuesta podrían haberse mejorado sustancialmente. Suponemos que por razones de presupuesto se ha recurrido a tomas de archivo en lugar de ofrecer panorámicas más actuales cuando la ocasión lo requería.

Es difícil convencer a una serie de espectadores que pretenden quedarse al margen de estas cuestiones. Tanto, como en el caso de aquellas producciones que se sitúan en el extremo opuesto, y que suelen ser más abundantes. En ambos casos se pone en valor el contenido social, si bien la denuncia queda al margen en este caso para favorecen la reivindicación. El Pare Pío fue un personaje muy significativo en la historia del catolicismo de la pasada centuria, no solo porque portó los estigmas de Cristo durante medio siglo en sus manos, pies y costado, sino también por su pensamiento.

Insistía en que en la vida espiritual quien no avanza retrocede. Era una de sus máximas. Donde no hay amor no hay Dios, decía.  El poder de la oración se convirtió en un argumento recurrente. Tanto, que todas las curaciones llevadas a cabo bajo su advocación se efectuaron en base a las plegarias. Le acompañaba la conocida como flor de santidad, o una fragancia a flores que denotaba su presencia, al tiempo que se le adjudicaba el don de la bilocación, o estar en dos lugares en el mismo tiempo.

From → General

Deja un comentario

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: